Análisis 02 Octubre, 2017. • Marco Antonio Mares
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Análisis 02 Octubre, 2017.

LOS SISMOS Y SUS SECUELAS Pocos días después de los sismos que impactaron severamente diversas zonas de nuestro país, dejando una importante huella de destrucción en materia de vivienda, edificac...

LOS SISMOS Y SUS SECUELAS

Pocos días después de los sismos que impactaron severamente diversas zonas de nuestro país, dejando una importante huella de destrucción en materia de vivienda, edificaciones de oficinas, construcciones históricas e incluso infraestructura, comenzaron a fluir cálculos del posible efecto que todo esto tendría en el ritmo de crecimiento la actividad económica.

Las estimaciones sobre el impacto en el crecimiento PIB son diversas, van desde quienes consideran un efecto moderado de aproximadamente una décima de punto porcentual, hasta quienes estiman que el efecto podría incidir en un punto porcentual al crecimiento total.

Sin duda estos eventos tienen un impacto inmediato por el lado de la oferta, toda vez que diversos negocios detienen sus operaciones por varios días, dependiendo la zona y el alcance de los daños. Sin embargo, se podría considerar que esta situación es temporal y que una vez pasada la contingencia, el periodo de recuperación será un promotor de mayor dinamismo de la actividad productiva del país.

La construcción es uno de los sectores que toma mayor relevancia en esta etapa y dada su relación con un importante número de actividades productivas del sector manufacturero y de servicios, se convierte en un detonador de mayor actividad económica. Considerando esta situación puede ser factible que el efecto neto al final del año sea positivo, es decir, que la pérdida generada por los sismos sea compensada por el dinamismo con que se lleve a cabo el proceso de reconstrucción, sobre todo cuando las autoridades se comprometieron en algunas zonas del país a terminar el año con vivienda nueva.

Para esto, el gobierno federal considera que, de manera preliminar, se necesitarán 37,500 millones de pesos para llevar a cabo el proceso de reconstrucción. De este monto, 13,000 millones de pesos (mp) se destinará a la reparación de planteles educativos; 6,500 mp se invertirán para la reconstrucción de vivienda en Chiapas y Oaxaca; 10,000 mp a la reconstrucción total o parcial de vivienda para las demás entidades que tuvieron daños; y 8,000 mp se canalizarán para daños en infraestructura cultural.

La rapidez con que se intente llevar a cabo el proceso de reconstrucción será parte importante a considerar en la revisión de pronósticos para el presente año. La expectativa es que estos no tengan un ajuste importante, incluso es factible que en su mayoría se

mantengan sin cambio. Para el siguiente año los pronósticos de crecimiento dependerán más del entorno relacionado con la renegociación del TLCAN y del contexto político ante las elecciones presidenciales.

Sin embargo, a pesar de que los recursos que se canalizarán al proceso de reconstrucción aliviarán buena parte de las pérdidas, es evidente que el daño patrimonial que sufrieron muchas familias no podrá ser compensado en su totalidad, ya que además de perder sus viviendas, muchas de ellas también perdieron su fuente de trabajo y tendrán que hacer frente a la recuperación de enseres y materiales de trabajo, además de gastos médicos como consecuencia de las eventualidades que pudieron tener ante los fenómenos naturales recientes, y que en la mayoría de las veces representa la necesidad de recursos adicionales con los que no necesariamente cuentan, incidiendo negativamente en su nivel de bienestar.

Si bien es cierto que la reconstrucción y ayuda a los afectados es prioritaria, también es el momento preciso para instrumentar medidas que contribuyan a estimular la actividad productiva del país, de tal forma que sea el mejor instrumento para generar empleos mejor remunerados que contribuyan a aliviar la situación de los hogares.

La inversión es fundamental en es este proceso, ya que es la mejor forma de incentivar la producción y sentar las bases de un mejor entorno para las familias. Esto sin duda corrobora la necesidad de una asignación eficiente de los recursos del sector público y un nivel de transparencia que impida la malversación de los fondos de reconstrucción y en general del gasto público.

La inversión pública deberá cambiar radicalmente su tendencia negativa para convertirse en un detonador de la inversión privada. Según cifras desestacionalizadas dadas a conocer por el INEGI, en el segundo trimestre del presente año la inversión pública tuvo una caída anual de 11.4%, que además de ser la más pronunciada en los últimos seis trimestres, permitió acumular 14 trimestres consecutivos con variaciones negativas. La inversión privada, por su parte, tuvo un crecimiento anual de solo 1.9%

Fomentar la inversión y el ahorro son factores sin duda fundamentales para forjar un entorno próspero que contribuya a estimular un mayor ritmo de crecimiento, de mayores puestos de trabajo mejor remunerados que contribuyan a la posibilidad de mayor ahorro de las familias y con ello reducir la vulnerabilidad patrimonial que ha puesto a muchos en situación precaria tras el efecto de los sismos, y que es factible que esto incida negativamente en los niveles de pobreza de los próximos años.

Las necesidades van más allá de la ayuda coyuntural. Este proceso es de mediano y largo plazo y requiere de una participación conjunta entre sociedad y autoridades.

México 

Cifras desestacionalizadas del INEGI muestran que durante julio el indicador global de la actividad económica registró una disminución mensual de 0.7%, después de mantener una tendencia al alza durante todo el segundo trimestre. Este comportamiento reflejó la disminución en los tres sectores que lo integran. Las actividades primarias cayeron 1.6%, el sector secundario se contrajo 1.0% y el terciario 0.1%, que en este último caso fue su primera disminución en los últimos once meses. Esto propició que en términos anuales la  actividad económica general creciera solo 1.3%, que representó su menor avance desde abril del 2016. En términos anuales el sector primario registró una alza de 2.4%, en tanto que el terciario aumentó 2.7%, su menor aumento desde junio del año pasado. Por su pare, el sector secundario se contrajo 1.5% en términos anuales.

El intercambio comercial, por su parte, reportó una mejora importante durante agosto, cuando las exportaciones tuvieron un incremento anual de 10.3%, impulsadas principalmente por una alza de 10.6% en la no petroleras, dentro de las que destaca el aumento de 10.7% en las de productos manufacturados. Las exportaciones petroleras crecieron solo 4.1%, respondiendo a un aumento del precio del crudo, toda vez que la plataforma de exportación se redujo. Por su parte, las importaciones de mercancías crecieron 12.2%, impulsadas por un incremento de 12.0% en la adquisición de bienes de consumo, por el alza de 12.9% en la de bienes intermedios y por al crecimiento de 7.2% en las importaciones de bienes de capital. El saldo de la balanza comercial en el mes fue deficitario en 2,732.5 millones de dólares, con lo que en el periodo enero-agosto se acumuló un déficit de 7,164.9 millones.

En materia de indicadores del sector laboral, el INEGI informó que en agosto la tasa de desocupación se ubicó en 3.3% como proporción de la población económicamente activa, una décima más que el mes previo, pero cuatro décimas inferior a la del mismo mes del año pasado. Por su parte, la población subocupada representó 6.8% de la población ocupada, mientras que la tasa de informalidad laboral se ubicó en 57.0%

Estados Unidos

De acuerdo con la tercera estimación del Departamento de Comercio, durante el segundo trimestre del año el PIB registró un crecimiento anualizado de 3.1%, una décima por arriba tanto del pronóstico del mercado como del dato que se dio a conocer de manera preliminar. Además fue la cifra más alta desde el primer trimestre del 2015. Este resultado reflejó principalmente la revisión al alza de la inversión en inventarios privados, que finalmente tuvo un aumento mayor a lo esperado, de tal manera que aportó 0.12 puntos al crecimiento total el PIB, 0.10 puntos por arriba del dato preliminar. El crecimiento del consumo personal se mantuvo sin cambios, al igual que las exportaciones netas. Por su parte, el gasto público registró una disminución de 0.2%, cifra ligeramente inferior al 0.3% preliminar.

El Departamento de comercio también señaló que durante agosto el ingreso personal aumentó 0.2%, mientras que el gasto personal lo hizo en 0.1%, en ambos casos en línea con la expectativa del mercado. Estos modestos avances se deben por el lado de los ingresos, a que el componente de salarios se mantuvo sin cambio, y por el del gasto, a que la adquisición de bienes tuvo una disminución de 0.2%. De esta manera, la tasa de ahorro personal se mantuvo en 3.6%.

Por su parte, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano informó que con base en cifras ajustadas a tasa anual, en agosto se vendieron 560 mil unidades, cifra que resultó ser 3.4% inferior a la del mes previo y 2.9% menor a la estimación del mercado. Por zona geográfica, las ventas disminuyeron 4.7% en el sur, 2.7% en oeste y 2.6% en el noreste. En el medio oeste se mantuvieron sin cambio.

 

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