Análisis 09 Octubre, 2017. • Marco Antonio Mares
jueves , octubre 19 2017
Home / 3 Análisis Financieros / Análisis 09 Octubre, 2017.

Análisis 09 Octubre, 2017.

Se complica el panorama… Las negociaciones del TLC se complican conforme se empiezan a negociar los temas ríspidos de la agenda trilateral, en momentos donde todo hace suponer que, en efecto, Tru...

Se complica el panorama…

Las negociaciones del TLC se complican conforme se empiezan a negociar los temas ríspidos de la agenda trilateral, en momentos donde todo hace suponer que, en efecto, Trump logrará bajar el ISR empresarial en su país y la FED subiría su tasa de referencia en diciembre, lo cual empieza a presionar nuevamente al peso frente al dólar, cuando parecía que finalmente estaba bajo control y la inflación podría empezar a decrecer. La economía paga el precio del fuerte aumento de tasas de Banxico.

Un TLC complicado

A pesar de que los gobiernos de los tres países acordaron máxima secrecía en torno a las negociaciones del TLC, se han filtrado diversas versiones acerca de lo que cada país está pidiendo y ofreciendo. En primera instancia, tenemos confirmado que el capítulo sobre PYMES estaría resuelto, e incluso ya se tendría alguna cantidad no muy grande, entre 100 y 200 dólares por envío, que no causaría impuesto de ninguna naturaleza, lo que permitiría a las PYMES de los tres países acceder, a través del comercio electrónico, a los clientes de cualquiera de los países, sin que su envío, sin importar qué contenga mientras sea lícito, no pague impuestos de importación para quien lo compra.

Sin embargo, también tenemos confirmado que EU pide cupos de importación para su sector agropecuario, y que, además, podrían ser estacionales. Es decir, que durante la cosecha de ciertos productos que cultiva en su país, México y Canadá no podrían exportarle
los mismos ni competir con los productos estadounidenses, y sólo podrían exportar ciertas cantidades que EU determinaría
cada temporada. Sin embargo, EU pide apertura total del sector agropecuario mexicano, incluido su valioso sector de granos, que importa gran parte de los excedentes estadounidenses durante todo el año, ya que el maíz amarillo principalmente se usa como endulzante en diversas industrias mexicanas, incluida la refresquera.

Nuestras fuentes también nos han dicho que, en efecto, EU insiste en buscar mecanismos que reduzcan el déficit comercial entre ambos países; y, por regla, en cada ronda de negociaciones, en eliminar elCapítulo XIX, que contempla que ante un problema de comercio las instancias recurrirán a tribunales neutros, pero EU pide que sólo se recurra a tribunales estadounidenses. Al cierre de esta edición, el vicepresidente de la Cámara de Comercio de EU dijo que los empresarios de ese país están muy preocupados por las propuestas de negociación que plantea su gobierno en el TLCAN y que podrían concluir con el mismo.

John Murphy, vicepresidente para asuntos internacionales de la Cámara de Comercio, dijo no estar de acuerdo con la cláusula para concluir cada 5 años el TLCAN y aumentar las Reglas de Origen. Y que en caso de ser aprobadas, sus agremiados llevarían a cabo movilizaciones para que el Congreso de su país no apruebe el nuevo Tratado. Como lo señalamos en Tendencias a principios de septiembre, existen altas probabilidades de que Trump concluya el TLCAN por el simple hecho de que no puede reducir el déficit comercial con México. El jueves pasado, Robert Zoellick, representante Comercial de EU dijo textualmente “… existen por lo menos 50 por ciento de probabilidades de que Trump se salga de este acuerdo (TLCAN) en los próximos 12 meses…”. Según uno de los principales asesores de Trump en materia comercial, su consejo ha sido el mismo desde que empezó la renegociación: “si no podemos negociar un acuerdo que genere un comercio más balanceado, entonces la única opción es marcharnos”.

Las declaraciones de las autoridades estadounidenses se suman a las de la cúpula empresarial mexicana en el mismo sentido de que México puede vivir sin TLC mientras dura la presidencia de Trump, y sentarse a la mesa a negociar un nuevo tratado con el siguiente presidente de EU, si es que hay condiciones favorables para ello, pero de ninguna forma se puede retroceder desde el punto actual.

Semana de negociaciones

Como en cualquier negociación, estamos viendo que las partes estiran sus posturas lo más que pueden, tratando de encontrar puntos medios. Sin embargo, las propuestas de Trump de reducir el déficit comercial con México y llevar de regreso empleos a EU parecen insalvables, porque son variables que no se pueden controlar a través del comercio entre naciones, máxime cuando son las empresas estadounidenses las que se benefician de dicha relación.

Como lo hemos señalado, el déficit comercial entre ambas naciones se explica,sobre todo, por las importaciones automotrices y de productos duraderos que hacen las empresas estadounidenses de productos maquilados en México, más que por otros aspectos. Si por alguna razón hipotética concluyera dicho comercio, en efecto, se perderían muchos empleos de maquila en México, pero al mismo tiempo serían más los que se perderían en EU, porque las empresas asiáticas y  europeas que operan en nuestro país, continuarían ensamblando productos con bajos costos, los seguirían exportando a EU, y el consumidor estadounidense preferiría el producto barato y de calidad asiático o europeo, frente al producto estadunidense caro de calidad similar. A diferencia de China, México casi no le exporta producto finales “propios” a EU, sino de marcas globales ensamblados en nuestro país.

Lo que no se puede permitir…

Pensando en la planeación y certeza que requieren las empresas para transferir su producción de un país a otro, es que EU plantea que cada 5 años concluya el TLCAN, de tal suerte que las empresas no tengan certeza alguna y, en consecuencia, decidan no mover sus
plantas de producción de su sitio actual al no saber qué podría pasar una vez concluido dicho periodo. Por ello, México y Canadá se oponen rotundamente a tal medida, porque la mayor parte de las inversiones que llegan a los países buscan un horizonte de tiempo mínimo de 10 años de plena certidumbre de operación. Igualmente México no puede aceptar que los problemas se diriman en las
Cortes de EU, porque en la actualidad, nuestro país, apoyado en la OMC, le pide a ésta que sea árbitro cuando hay disputas comerciales entre las dos naciones. Es ilógico renunciar a un árbitro neutral y pedir que un país sea juez y parte.

A futuro

Si concluye el TLCAN vendrán meses de elevada volatilidad en el Tipo de Cambio y elevada incertidumbre mientras las empresas deciden qué medidas tomar. Habrá algunas que cierren, pero la mayoría, tanto de capital estadounidense como asiático o europeo, deberían mantener sus inversiones en México, amparadas en los acuerdos de la OMC, a la que pertenecen México, EU, Europa y la mayor parte de los países de Asia, y cuyos aranceles son muy bajos.

Cabe recordar que la cláusula de salida estipula un periodo de 6 meses a partir de que alguno de los países integrantes comunican su decisión a los otros dos, periodo en el cual todo sigue sin cambios.

De momento, Banxico no puede hacer nada porque se “apanicó” al subir la tasa de referencia a 7.00% con el “gasolinazo”. Cabe decir que su tasa no puede bajar el precio de la gasolina y sí está afectando seriamente al mercado interno al elevar el costo de los créditos
en todas sus modalidades. Por eso es que tenía que haber dejado la tasa en 5.00 por ciento. Si el TLCAN concluyera de improviso y Banxico sube su tasa de referencia para frenar la salida de “capitales golondrinos”, México estaría al borde de una recesión.

About Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *