Análisis 10 Julio,2017. • Marco Antonio Mares
Jueves , Agosto 17 2017
Home / 3 Análisis Financieros / Análisis 10 Julio,2017.

Análisis 10 Julio,2017.

Segundo semestre de contrastes

• Mercado interno estancado

• Mercado externo creciendo

El segundo semestre del año trae consigo finalmente la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC), en una coyuntura inesperada de alta inflación, elevadas tasas de interés y, por ende, un mercado interno al borde de la recesión, pero con un sector exportador pujante, apoyado en la depreciación acumulada del Tipo de Cambio en el presente sexenio. En menos de seis meses la situación ha cambiado mucho en la economía nacional. El motor del mercado interno se está apagando, mientras que el motor del mercado externo y turismo están avanzando con mayor fuerza.

El mercado interno —que había sido el motor del crecimiento nacional durante 2015 y 2016, cuando el precio de las materias primas cayó a nivel mundial y ello deprimió el comercio global— ahora se está apagando conforme Banxico ha subido su tasa de referencia de 3.00% a 7.00% al cierre del primer semestre del año, en una coyuntura de elevada inflación, por lo que Banxico, lejos de bajar su tasa de interés en los próximos meses, más bien podría volver a subirla, tan pronto como en septiembre, siguiendo lo que la FED lleve a cabo en ese mes. La elevada inflación ha provocado que el ingreso disponible de las familias baje, lo que ha estancado la demanda interna, y ya estamos empezando a ver una menor demanda de bienes duraderos, menor venta de inmuebles y de autos nuevos entre otros, así como el estancamiento de créditos personales y de nómina a 24 y 36 meses, situación que no va a cambiar en lo que resta del año. Del otro lado de la moneda, las exportaciones no petroleras llevan 7 meses creciendo de forma constante. Cuando empezó la presente administración, el dólar se cotizaba en 12.7780 y así operaba al mayoreo el 1 de enero del 2013. Al cierre de esta edición se ubica en 18.0780, lo que significa una depreciación de 41.42% y, por ende, un abaratamiento de costos en dólares en una proporción de entre 25 y 30%, dependiendo de la industria de la que se trate. Como en cada depreciación importante de la moneda nacional, México, sin hacer mayor cosa, ha incrementado su ventaja competitiva en términos de costos en dólares frente a otros países maquiladores, y en este momento la está aprovechando para ensamblar un mayor número de productos en territorio nacional.

Dólar: espada o salvación

En los próximos meses el rumbo del dólar será fundamental y tiene dos vertientes. La primera es que si vuelve a subir, impulsado ya sea por rumores sobre cómo van las negociaciones del TLCAN o por mayor producción de crudo a nivel mundial y cada vez se complica más que los países de la OPEP cumplan con sus acuerdos de recorte de producción, entonces podríamos ver nuevamente el dólar por encima de 20 pesos y rumbo a los 22.00 pesos. En este panorama, un peso más débil fortalecerá al sector exportador y turismo, pero será el tiro de gracia para el mercado interno, las ventas minoristas, la edificación, la venta de autos nuevos entre otros sectores, porque Banxico reaccionará subiendo su tasa de referencia para llevarla a 7.50% y posteriormente a 8.00% si fuera necesario, ya que una mayor depreciación del peso frente al dólar, traería presiones inflacionarias.Asimismo, un peso débil apoya al sector exportador, pero llevará al estancamiento y posible recesión al mercado interno.

La segunda es que un dólar estable entre 17.00 y 18.00 pesos —panorama con menores probabilidades de que ocurra— estabilizaría a la inflación entre 6.25 y 6.75%, mantendría el crecimiento del sector exportador en lo que se negocia el TLCAN, y aunque el mercado interno no crecería de forma vigorosa porque se mantendrían elevadas tasas de interés, por lo menos la demanda de bienes duraderos no caería de forma abrupta.

TLCAN para preocuparse

Mientras que los negociadores mexicanos insisten en que se buscará actualizar el TLCAN a los tiempos del internet, incluyendo los temas de comercio electrónico entre los países, reducción de aranceles cuando se trata de pocos productos vendidos por cada orden y temas similares, en EU la agenda del gobierno está enfocada en proteger sus exportaciones agropecuarias, así como en tratar de nivelar los sueldos de mexicanos con los estadunidenses, principal ventaja competitiva mexicana. En este espacio hemos insistido en que incluir el comercio electrónico, incluso los sistemas de correo de ambos países en el TLCAN, y eliminar aranceles para cuando las ventas son menos de una docena de productos, ayudaría mucho a las PYMES de ambos países, que realmente tendrían nuevos mercados para vender sus productos sin barreras arancelarias de por medio, y todo hace suponer que así se establecerá en el nuevo TLCAN. Lo que está en discusión es el sensible sector agropecuario de ambos países, ya que EU se está dando cuenta que ha despertado al “monstruo mexicano” de las compras de alta fructuosa provenientes del maíz amarillo, y que México puede adquirir dicho producto de otros proveedores como Argentina con precios competitivos, y que EU tendría graves problemas para buscar un nuevo comprador para su enorme producción.

Igualmente, en lo que parece una batalla que perderá EU,sus empresarios piden que se nivele lo más posible los sueldos de los trabajadores mexicanos y los estadunidenses, lo que sería magnífico para México, pero que no se puede llevar a cabo por decreto de las partes. México no sólo ensambla productos estadounidenses, también autos y productos asiáticos y europeos, que ven en la mano de obra mexicana calificada y barata una buena opción para competir con sus productos en el mercado estadunidense, por lo que encontrar una solución donde se incrementen los sueldos de la mano de obra nacional, por decreto, de entrada parece inviable y seguramente hará mucho ruido en las negociaciones.

Un semestre volátil

El segundo semestre del 2017 estará marcado por la renegociación del TLCAN en la parte económica y por la definición de las candidaturas presidenciales rumbo al 2018, donde el único que tiene seguro su nombre en la boleta es nuevamente Andrés Manuel López Obrador. Pero aunque lleva ventaja en muchas encuestas, también es cierto que es el único candidato en campaña, el único que ha usado spots de radio y televisión a su favor, pero sobre todo el único que ya es ampliamente conocido por toda la población y, por ende, la cantidad de votos a su favor difícilmente subirá más, mientras que ha acumulado una gran cantidad de votos negativos en sus 12 años en campaña.

En el PAN y PRD, la alianza del frente amplio buscaba descarrilar la candidatura de Margarita Zavala, pero aunque lo siguen intentando, las encuestas la señalan como la precandidata del PAN conmayores oportunidades de ganar, por lo que seguramente durante los próximos meses habrá una guerra interna. En el PRI, a la vieja usanza que inventó Carlos Salinas de Gortari de formar a sus precandidatos en una pasarela, Peña Nieto retomó esa tradición y la semana antepasada tocó el turno a José Antonio Meade, la semana pasada a Enrique de la Madrid y en los próximos días seguramente a Osorio Chong, José Narro y Aurelio Nuño, lo que da tiempo al PRI de postergar la decisión que seguramente ya tomó el presidente para dar a conocer a su candidato hasta después del 5º Informe de Gobierno, el 1 de septiembre, además de que permite el lucimiento de sus colaboradores en medios de comunicación hacia el final de su sexenio, y antes de que la figura del candidato oficial opaque lo que digan o hagan los secretarios de Estado salientes.

A pesar de que pueda haber diez candidatos, la elección la definirán los dos con mayores posibilidades de triunfo, y una gran cantidad de simpatizantes de los otros partidos usarán su voto para bloquear o favorecer a alguno de los dos punteros “finalistas”.

About Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *