Análisis 31 Julio, 2017. • Marco Antonio Mares
lunes , octubre 23 2017
Home / 3 Análisis Financieros / Análisis 31 Julio, 2017.

Análisis 31 Julio, 2017.

QUE HACER PARA CRECER? Si bien es cierto que los resultados recientes de los principales indicadores económicos muestran una modesta mejoría, que incluso ha contribuido para que las expectativas...

QUE HACER PARA CRECER?

Si bien es cierto que los resultados recientes de los principales indicadores económicos muestran una modesta mejoría, que incluso ha contribuido para que las expectativas de crecimiento para el presente y el siguiente año se hayan corregido marginalmente al alza, aún existen señales de alerta, principalmente por la preocupación ante la cercanía del periodo de renegociación del TLCAN.

La insistencia del gobierno de los Estados Unidos de corregir su déficit comercial con nuestro país mediante la reducción del intercambio comercial, es indudablemente una medida parcial, de no resolver su déficit fiscal y su gasto que es mayor que su producción, lo único que lograrían es cambiar de país superavitario, esto es, que de reducir el déficit con México, nuestro superávit, tendrían que incurrir en el mismo déficit con otro país. Este es un tema que surgirá en las negociaciones. De darse este cambio de país, sin duda afectaría al aparato productivo mexicano, la creación de empleos y por supuesto, los ingresos de los trabajadores. No hay que olvidar que aproximadamente una tercera parte del PIB proviene de la actividad exportadora.

Hay quienes consideran que el tipo de cambio puede ser un elemento positivo en este contexto, ya que si bien se ha apreciado de manera importante desde principios del año, cuando llegó a casi 22 pesos por dólar, los 17.50 pesos en lo que ronda actualmente lo siguen haciendo muy competitivo.

Por otro lado, el mercado interno mantuvo un comportamiento favorable, originado en un principio por la mejora que tuvo el ingreso real de las familias ante los bajos niveles de inflación que predominaron durante 2016, los cuales respondieron a la disminución de precios de materias primas, de las tarifas telefónicas y de combustibles, a lo que se unió la disminución, por primera vez, de los precios de las gasolinas y el diésel a principios de ese año.

Sin embargo, el reajuste al alza de los precios de los combustibles en el país, así como el repunte de la inflación originada en buena parte por la depreciación del tipo de cambio, comienzan a reflejarse en una moderación del ritmo de avance del consumo de las familias. Mientras que al cierre del 2016 las ventas al menudeo crecían a una tasa anual cercana al 10%, en mayo del presente año su avance fue de solo 3.4%.

El mercado laboral es otro factor que pudo también tener un efecto benigno en la evolución del mercado interno. Uno de estos efectos se relaciona con el aumento de la ocupación, ya que según los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del cuarto trimestre del 2012 al primero de este año, la población ocupada del país creció en poco más de tres millones de persona.

Sin embargo, la fuerte precarización del empleo es un factor que puede limitar un mayor dinamismo del mercado interno. El aumento que mencionamos de la población ocupada se integró de la siguiente manera: 4.6 millones se colocaron con un nivel de ingresos máximo de 3 salarios mínimos, en tanto que el universo de quienes tienen un ingreso superior a los 3 sm se contrajo en 2 millones de personas. Además, los ocupados que no reciben ingreso y los no clasificados tuvieron un aumento en conjunto de 484 mil personas.

Los avances de los programas de formalización instrumentados por las autoridades permitieron un aumento en el número de agentes económicos sujetos de crédito, lo que se refleja en el comportamiento ascendente en el financiamiento de la banca comercial al consumo, la vivienda y a las personas físicas con actividad empresarial, especialmente en este último rubro es donde más se puede apreciar un mejor desempeño, como consecuencia de un mayor número de pequeños negocios que han decidido integrarse al mercado formal. No obstante, el aumento de las tasas de interés podría tener un efecto negativo en la evolución del crédito y por ende del consumo.

Otro elemento que también ha contribuido a mantener cifras positivas en el consumo, es el relacionado con la entrada de remesas del exterior, que gracias a la depreciación del tipo de cambio, generó una importante cantidad de recursos adicionales que en buena parte se canalizaron al consumo. Sin embargo, la apreciación reciente del peso reducirá, en algún momento, el amplio diferencial que se mantuvo respecto al año pasado, lo que podría reflejarse en menos recursos denominados en pesos.

La preocupación por la situación actual y futura de los hogares, de las empresas y de la economía en su conjunto, aunado a la percepción de que no es un buen momento para invertir, se refleja en los bajos niveles de confianza de los consumidores y de los directivos empresariales, lo que puede ser un factor determinante en la evolución del mercado interno y la inversión.

Buena parte de esta percepción puede estar relacionada con el deteriorado ambiente de seguridad y corrupción en el que se tienen que desempeñar diariamente los agentes económicos. La corrupción ha alcanzado niveles preocupantes sin una expectativa de mejora en el corto plazo. Los constantes escándalos de funcionarios corruptos o de obras mal diseñadas, sin duda generan un entorno de desconfianza para invertir. Aunado a esto, la inseguridad que se vive en el país es otro factor que como dijimos puede tener una incidencia negativa en la evolución del mercado interno. Recientemente los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), muestran que en junio del presente año, el 74.9% de la población mayor de 18 años consideró inseguro vivir en su ciudad, lo que significó el porcentaje más alto desde que se inició el sondeo en septiembre del 2003. Posiblemente más preocupante es el resultado de

las estadísticas preliminares de los homicidios registrados en el país durante 2016, los cuales ascendieron a 23,953, 15.3% más que un año antes.

Consolidar el mercado interno requiere de esfuerzos importantes, entre los que sobresalen fortalecer el estado de derecho para elevar la confianza que detone un mayor nivel de inversión productiva y el consumo.

Mientras el país se encuentre inmerso en un ambiente de elevada corrupción, impunidad, altos niveles de inseguridad, pobreza y desigualdad, la confianza empresarial y de los consumidores seguirá debilitada, sin expectativas claras de mejorar el ritmo de crecimiento y bienestar.

La solución parar todos estos temas no es de corto plazo, pero hay que iniciar de inmediato con propuestas viables, sobre todo ante la cercanía del periodo electoral 2018. No hay que olvidar que cuando se requiere de una solución pronta de los problemas, hace que cualquier promesa pueda ser atractiva.

En términos generales, la evolución de la economía es estable, aunque lejos del ritmo de crecimiento que se requiere para realmente beneficiar a la población. Crecer al 2.5% no tiene nada de extraordinario ni nos lleva a una etapa de expansión cuando el promedio de los últimos 24 años ha sido de 2.6%.

México

Cifras desestacionalizadas del INEGI indican que durante mayo la actividad económica del país creció  0.2% mensual, lo que contribuyó para que en términos anuales la economía creciera 2.2%. El principal impulso provino nuevamente del sector terciario, que en esta ocasión reportó un incremento mensual de 0.3% y uno anual de 3.5%. El sector secundario contribuyó con un avance de 0.1% en el mes, lo que le permitió crecer a una tasa anual de la misma magnitud, aunque esta fue suficiente para reportar su primer mes con una variación positiva después de cinco meses a la baja. El sector primario, por su parte, se contrajo 1.7% en el mes, aunque su variación anual se mantuvo en niveles positivos de 0.3%.

Durante los primeros quince días de julio, los precios al consumidor aumentaron 0.24%, de tal forma que la inflación anual se ubicó en 6.28%, lo que podría ser el inicio de una tendencia a la baja. El indicador subyacente aumentó 0.19% en la primera quincena, impulsado principalmente por el alza de 0.31% en el rubro de servicios, toda vez que el de mercancía aumentó solo 0.04%. El indicador no subyacente tuvo una alza de 0.39%, respondiendo al incremento de 1.22% en los precios de productos agropecuarios ya que  por el contrario, los precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron 0.14%. En términos anuales la inflación subyacente fue de 4.92% y la no subyacente de 10.65%.

Con base en cifras desestacionalizadas, el INEGI informó que en mayo las ventas al menudeo tuvieron una baja de 0.1%, respondiendo a la caída 2.7% en las ventas de artículos de ferretería, tlapalería y vidrios y a la baja de 1.1% en las de vehículos de motor, refacciones, combustibles y lubricantes. El resto de segmentos de ventas al menudeo mantuvieron cifras positivas. No obstante, en términos anuales las ventas minoristas crecieron 3.4%, aunque este fue menor avance desde diciembre del 2014.

Durante junio la actividad exportadora mantuvo su dinamismo al crecer a una tasa anual de 11.5%, impulsada por el incremento de 10.4% en las ventas petroleras gracias a un mayor precio del crudo, así como por el aumento de las no petroleras, como señal de que la economía de los Estados Unidos. Las importaciones crecieron 9.5%, con lo que el sado de la balanza comercial en el mes fue superavitario en 61.5 millones de dólares.

Estrados Unidos

De acuerdo con la primera estimación del Departamento de Comercio, durante el segundo trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un crecimiento anualizado de 2.6%, porcentaje inferior en dos décimas al pronóstico del mercado. La mayor aportación al crecimiento del PIB provino del avance de 2.8% en el gasto en el consumo personal, con lo que aportó 1.93 puntos porcentuales. Por su parte, la inversión privada aportó 0.34 puntos porcentuales tras haber reportado un avance de 2.0%. Las exportaciones netas aportaron 0.18 puntos. El gasto gubernamental creció 0.7% y con ello aportó 0.12 puntos porcentuales.

La National Association of Realtors informó que con base en cifras ajustadas a tasa anual, durante junio la venta de casas usadas fue de 5.52 millones de unidades, lo que significó una disminución de 1.8% respecto al mes previo, aunque comparado con el mismo mes del año pasado tuvo un avance de 0.7%. Es importante señalar que el mercado anticipaba la venta de  5.58 millones de viviendas usadas. Una razón de este resultado fue el hecho de que la media del precio para todos los tipos de vivienda se ubicara en 263,800 dólares, lo que significó un nuevo máximo histórico al aumentar a una tasa anual de 6.5%.

Por su parte, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano informó que en junio se vendieron 610 mil viviendas nuevas, según cifras ajustadas a tasa anual, lo que significó un incremento de 0.8% en comparación con mayo y  un avance de 9.1% respecto a junio del año pasado.

About Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *