Análisis 06 Marzo, 2018. • Marco Antonio Mares
lunes , septiembre 24 2018
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Análisis 06 Marzo, 2018.

Crédito al sector privado inicia el año con un crecimiento de 11.7% impulsado por crédito al consumo. En enero de 2018 el saldo del crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector priva...

Crédito al sector privado inicia el año con un crecimiento de 11.7% impulsado por crédito al consumo.

En enero de 2018 el saldo del crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector privado creció a una tasa anual nominal de 11.7% (5.8% real), 0.3 puntos porcentuales (pp) por debajo de la tasa observada el mes previo (12.0%) y 1.0 pp por debajo de la registrada en enero de 2017 (12.6%). Este resultado se debió a un menor dinamismo en el crédito a vivienda y a empresas, los cuales registraron tasas de crecimiento de 14.6% y 8.1%, respectivamente, ambos con una disminución de alrededor de medio punto porcentual con respecto al cierre de 2017. Por su parte, el crédito al consumo registró un ligero repunte, al pasar de una tasa anual nominal de 8.2% en diciembre de 2017 a 8.4% en enero de 2018. El avance del crédito al consumo podría estar asociado a la relativa mejoría en la capacidad de compra de los hogares, dada la menor contracción observada en el salario real, lo cual a su vez está ligado a una menor inflación al inicio del año. Sin embargo, esta mejora parece no ser aún suficiente para impulsar a todos los segmentos del crédito al consumo y al crédito a vivienda. Por su parte, en el comportamiento del crédito a empresas influyó un efecto coyuntural por valuación de tipo de cambio, pero en adelante esperamos que su evolución esté más asociada a variables como la tasa de interés y la inversión.

Consumo: mayor dinamismo en créditos personales y a través de tarjetas compensan moderación en el resto de los segmentos

En enero de 2018 el saldo del crédito vigente al consumo registró un crecimiento anual nominal de 8.4% (2.7% real), 0.2 pp superior al del cierre de 2016 pero 3.2 pp por debajo del registrado el mismo mes del año previo (11.6%). Al inicio del año el dinamismo registrado por las tarjetas de crédito (TDC) y los créditos personales fue suficiente para compensar la desaceleración del resto de los segmentos de crédito al consumo. Así, el crédito vigente otorgado a través de tarjetas (38.2% del crédito al consumo) registró una tasa de crecimiento anual nominal de 7.9%, mayor en 0.3 pp al crecimiento observado el mes previo. Los créditos personales (21.0% de la cartera de consumo) también mejoraron su desempeño y registraron un crecimiento nominal de 12.0%, superior en 0.7 pp al registrado en diciembre de 2017. En contraste, los créditos para la adquisición de bienes de consumo duradero o ABCD (14.0% del total), disminuyeron su ritmo de expansión de 17.8% en diciembre a 16.9% en enero, como consecuencia de la ralentización en sus dos componentes: el crecimiento del crédito automotriz se redujo desde 17.6% a 16.8% y el de bienes muebles lo hizo desde 19.9% a 18.2%. Por su parte, el dinamismo de los créditos de nómina (23.4% del total) se mantuvo prácticamente sin cambio con respecto al mes previo, alcanzando una tasa nominal anual de crecimiento de 4.2% en enero.

El repunte del saldo vigente de tarjetas de crédito y créditos personales podría estar asociado a la relativa mejoría que se ha observado en la capacidad de compra de los hogares, debido a su vez a la moderación que ya se observa en la inflación, la cual registró en enero de 2018 una tasa anual de 5.55%, menor a la tasa de 6.77% observada al cierre de 2017. Gracias a ello, el salario diario asociado a los trabajadores asegurados en el IMSS registró una disminución en términos reales anuales de solo 0.4% en enero de 2018, comparándose favorablemente con las caídas de 0.6% y 1.2% observadas en enero y diciembre de 2017, respectivamente.

Sin embargo, la moderación que aún se observa en el resto de los segmentos del crédito al consumo indica que la mejoría en la inflación y en el ingreso de los hogares aún no permiten un mayor crecimiento del consumo interno. Esto se refleja en los indicadores de ventas de establecimientos asociados la ANTAD, pues tanto el índice de tiendas totales como el de tiendas iguales mantuvieron en enero de 2018 la tendencia de desaceleración observada en 2017. El primer indicador registró un crecimiento anual nominal de 7.3% (vs 8.2% el mes previo) mientras que el segundo creció 3.9% (vs 4.7% en diciembre 2017). Por su parte, la desaceleración del financiamiento automotriz continúa ligada al comportamiento observado en dicho mercado. De acuerdo a cifras de la AMIA, en enero de 2018 se registró, por décimo mes consecutivo, una disminución en el número de autos nuevos vendidos, con una variación de -17.8% con respecto al mismo mes del año previo. Es posible que la incertidumbre económica, el impacto acumulado de la inflación y las mayores tasas de interés observadas durante 2017 sigan impactando negativamente en el desempeño de dichas ventas.

Así, aunque el repunte en la cartera de TDC y créditos personales contribuyó a un mejor desempeño de la cartera de crédito al consumo, para observar una clara tendencia de recuperación, será importante que el resto de los segmentos retomen y consoliden su dinamismo. Esto será posible siempre y cuando la inflación continúe disminuyendo, se fortalezca el poder adquisitivo de los hogares y esto a su vez se refleje en un mayor impulso de la demanda interna.

Empresas: moderación en dinamismo ligado a un efecto coyuntural de valuación por tipo de cambio

En enero de 2018 el saldo de crédito vigente de las empresas creció a una tasa anual nominal de 14.6% (8.6% real), 0.4 pp menor a la tasa observada en el mes anterior, aunque 1.4 pp superior a la registrada en enero de 2017 (13.2%). Por tipo de moneda se observaron movimientos mixtos. El crédito denominado en moneda nacional (MN) aumentó su crecimiento anual nominal de 19.2% en diciembre a 20.7% en enero, mientras que el denominado en moneda extranjera valuado en pesos (ME, 22.3% de la cartera vigente a empresas) redujo su crecimiento de 5.6% en diciembre a 0.3% en enero. Sin embargo, en su valuación en dólares, el crédito en ME incrementó su dinamismo, al crecer 12.1% en enero vs un crecimiento de 10.7% en diciembre.

La disminución en el ritmo de crecimiento de la cartera en ME y de la cartera vigente a empresas en su conjunto (MN+ME) se debió a un efecto coyuntural de valuación, asociado a la importante apreciación que registró el tipo de cambio al cierre de enero de 2018 con respecto al mismo mes del año anterior. Esto a su vez es consecuencia de un efecto base, pues enero de 2017 fue un mes particularmente negativo para el tipo de cambio.1 Así, si en enero de 2017 el tipo de cambio no
se hubiera depreciado en la magnitud en que lo hizo y se hubiera mantenido, por ejemplo, en un nivel similar al promedio de 2016 (18.72 pesos por dólar), entonces la apreciación interanual en enero de 2018 hubiera sido de solo 0.6%. Esto hubiera incidido en un menor efecto valuación de la cartera a empresas en ME –con un crecimiento anual nominal estimado de 11.4%, cifra más cercana a la de su valuación observada en dólares (12.1%) – y por lo tanto, en una mayor tasa de crecimiento nominal de la cartera en su conjuno, estimada en 18.5%.

Dado que durante el resto de 2017 el tipo de cambio mostró una relativa mejoría con respecto a lo observado en enero de ese año, esperamos que un menor efecto valuación de la cartera en ME sobre la tasa de crecimiento anual de la cartera en 2018, con lo cual su comportamiento estará probablemente más asociado a la evolución de las tasas de interés y al desempeño de variables reales como la inversión.

Vivienda: mantiene crecimientos moderados en ambos segmentos

En enero de 2018 el crédito a la vivienda creció 8.1% a tasa anual nominal (2.5% real), menor a la tasa observada el mes previo (8.5%). El crédito a la vivienda de interés social continúo su contracción al registrar una variación anual de -6.9%, la mayor caída desde abril de 2015, cuando registró una contracción de 9.6%. El crédito a vivienda media y residencial mostró una tasa de crecimiento anual nominal de 10.0%, menor en 0.2 pp a la tasa observada en diciembre.

El crecimiento moderado observado en este segmento al inicio de 2018 apunta a que la relativa mejora en la inflación y en la capacidad de compra de los hogares aún no es suficiente para lograr un claro cambio de tendencia. Es decir, una mayor demanda del crédito a vivienda será posible conforme el comportamiento de los precios y de la actividad económica permitan un crecimiento claro y sostenido del ingreso de los hogares que les permita adquirir financiamiento a mayores
plazos.

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