Coyuntura no da señales claras de hacia dónde se dirige la actividad económica del país. • Marco Antonio Mares
domingo , diciembre 9 2018
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Coyuntura no da señales claras de hacia dónde se dirige la actividad económica del país.

HACIA DÓNDE VA LA ECONOMÍA Hasta ahora la coyuntura no da señales claras de hacia dónde se dirige la actividad económica del país. La falta de claridad en las políticas públicas del nuevo gobiern...

HACIA DÓNDE VA LA ECONOMÍA

Hasta ahora la coyuntura no da señales claras de hacia dónde se dirige la actividad económica del país. La falta de claridad en las políticas públicas del nuevo gobierno ha incidido en la certidumbre de los agentes económicos y han tenido efecto en los mercados financieros.

La cancelación del proyecto del aeropuerto de Texcoco, por otro que al parecer no cumple con las necesidades de nuestro país, la política comercial propuesta en materia de petrolera que inició la preocupación y llevó a algunas calificadoras a modificar su perspectiva de inversión de estable a negativa y la idea de modificar el artículo 35 de la constitución en cuanto a las consultas públicas, evidentemente son temas que monitorean los mercados y en algún momento pueden generar cautela en la inversión que llega a nuestro país.

El comportamiento del mercado cambiario y las tasas de interés han reflejado este entorno, y ahora que se dio a conocer una iniciativa que prohíbe a los bancos cobrar comisiones en diversos servicios, volvió a reflejarse en la actividad financiera. Lo preocupante es que esto se relaciona nuevamente con una posible política de fijación de precios estratégicos para la actividad económica, que como ya lo hemos señalado, implicaría serios desequilibrios para el mercado, propiciando efectos tan negativos que terminarían afectando a los que menos tienen. Es claro que la mejor manera de incidir en los precios es propiciando un ambiente de mayor competencia y transparencia.

Tras el anuncio de esta iniciativa, que se hizo el jueves 8 de noviembre, el tipo de cambio cerró operaciones por arriba de los 20 pesos, después de que comenzaba a moderar su comportamiento tras los eventos de la semana previa relacionados con la cancelación del proyecto del nuevo aeropuerto. La mayor reacción se dio en la bolsa de valores, en donde tras conocer la iniciativa se vio afectada por la caída en el valor de las acciones de varios bancos, de tal manera que al cierre de operaciones el indicador bursátil reportó una pérdida de 5.8%, que fue la mayor desde la baja de 5.9% que tuvo el 8 de agosto del 2011.

Después del efecto de este anuncio, por la tarde el equipo de transición de la SHCP emitió un comunicado en el que inició señalando que “el cambio de administración ha generado un gran entusiasmo en un amplio número de actores de la sociedad mexicana, incluyendo a los legisladores”, lo cual ha derivado “en un gran número de iniciativas de carácter fiscal y financiero”. Evidentemente este comunicado se dio a conocer con el objetivo de que los mercados retomaran la calma, aunque lo preocupante es la imagen que genera la falta de comunicación entre el legislativo y el equipo del nuevo gobierno.

No hay duda de la importancia en la independencia de los poderes, pero es fundamental fortalecer los canales de comunicación entre ellos, de tal manera que haya claridad en todas las propuestas que se hagan sobre políticas económicas, para que estén alineadas a un mismo objetivo que es el beneficio de las familias. De esta manera la confianza de los mercados se fortalece y se consolida como incentivo para la inversión ante un entorno de reglas claras.

Es necesario que cada propuesta que se haga tenga un sustento analítico, de lo contrario podría generar efectos negativos. Un tema que no deja de preocupar es la posibilidad de vulnerar la autonomía del Banco de México, primero mediante la idea de que las reservas internacionales puedan usarse para otro fin que no sea mantener la estabilidad de la moneda, así como la posibilidad de modificar el mandato del banco central. Ahora, dicha autonomía se ve amenazada por la propuesta de eliminar comisiones por decreto, ya que es el banco central quien las regula.

El escenario se complica cada vez más, aun cuando el presidente electo no ha tomado posesión del cargo, que será el próximo 1 de diciembre. Sin embargo, su equipo en el Congreso ya en funciones es el que ha trabajado en todos estos temas que han motivado un debilitamiento en la percepción de los agentes económicos.

La evolución de algunos indicadores pareciera comenzar a reflejar cautela en cuanto al futuro de la actividad económica y la situación de los hogares. En este contexto se observa que el indicador de la confianza empresarial acumuló dos meses con descensos, mientras que la confianza del consumidor, a pesar del repunte de octubre, se mantiene por debajo del umbral de los 50 puntos desde el inicio de su publicación en 2001.

Aunque hay indicadores con rezago de varios meses, como el de la inversión fija bruta, se observa que en agosto, último dato disponible, tuvo una caída mensual de 3.4%, comportamiento que ya refleja la percepción después de las elecciones presidenciales.

La opinión general se refleja en la evolución de los pronósticos macroeconómicos de los especialistas del sector privado, que siguen mostrando preocupación.

En la última encuesta del Banco de México, el pronóstico promedio de crecimiento económico para el 2019 se corrigió a la baja para ubicarse en 2.15%, porcentaje muy cercano a la estimación para el presente año que fue de 2.12% y que también se corrigió a la baja. Si bien podría ser natural que el año próximo el PIB moderara su ritmo de avance por ser el primero del sexenio, como regularmente pasa, el hecho de que para el 2020 la estimación anticipe un crecimiento de 2.23%, indica que no hay una percepción de mayor impulso con las políticas económicas propuestas. Incluso se prevé que la tasa de avance promedio del PIB para los próximos 10 años sea de 2.43%, porcentaje ligeramente por debajo del aumento promedio de 2.5% de los últimos 24 años.

En el caso de la inflación, se anticipa que este año concluya en niveles de 4.62%, después de corregirse por sexta vez de manera consecutiva. Para el 2019 se prevé una inflación anual de 3.80% y de 3.65% para el 2020, lo que parece reflejar la percepción de que continuarán las presiones sobre los precios al consumidor, eso podría estar relacionado con también, presiones sobre el tipo de cambio.

Por ello es importante que el nuevo gobierno haga una revisión puntual de las políticas públicas que pretende instrumentar, pero acompañadas de un análisis completo de su viabilidad e impactos sobre el crecimiento de la economía y el bienestar de las familias. De nada servirá que las buenas intenciones no se reflejen en una disminución de la pobreza y mayor generación de empleos bien remunerados. Es clara la necesidad de estimular un ritmo de crecimiento más alto para lograr estos objetivos, evidentemente apoyado en la actividad empresarial, que es la principal fuente de riqueza y empleo.

México

Durante octubre los precios al consumidor aumentaron 0.52%, que fue su menor avance para el mismo mes en los últimos tres años. Este resultado provino principalmente del incremento de 1.15% en el subíndice no subyacente, como consecuencia del alza de 3.42% en los precios de energéticos. El subíndice subyacente se elevó 0.31%, impulsado en mayor proporción por el alza de 0.39% en los precios de servicios. De esta manera, la inflación anual se ubicó en 4.90%, retomando un comportamiento a la abaja.

Durante septiembre la actividad industrial del país tuvo su mejor desempeño en los últimos nueve meses al reportar un incremento de 1.0% respecto al mes previo, como resultado del avance de 1.1% que tuvieron tanto la actividad de la construcción como la manufactura, así como del incremento de 0.7% en la generación y distribución de energía eléctrica, agua y gas. Por el contrario, la minería se contrajo 0.6%, después de haber repuntado 1.9% el mes previo. En términos anuales, la producción industrial total aumentó 2.5%.

Después del repunte mensual de 1.3% que tuvo en julio, posiblemente relacionado con el resultado de las elecciones presidenciales, en agosto la inversión fija bruta vuelve a terreno negativo al mostrar una caía de 3.4% en el mes, resultado que ahora podría estar reflejando la cautela de los inversionistas después de conocer las políticas que anunciara el nuevo gobierno. Todos los rubros que integran el indicador general de inversión tuvieron un comportamiento negativo, resaltando la caída mensual de 3.4% en la inversión en maquinaria y equipo. La inversión en construcción se contrajo 2.9%. En términos anuales la inversión total cayó 2.2%, su primera caída en los últimos 9 meses.

Cifras del INEGI indican que en octubre el indicador de confianza del consumidor tuvo un repunte mensual de 0.4 puntos, después de una caída de 0.7 puntos en septiembre. De esta manera, la comparación anual del indicador muestra una mejora de 5.9 puntos. Sin embargo, a pesar de este avance se mantiene por debajo del umbral de los 50 puntos desde que inició su publicación en 2001.

Estados Unidos

La Reserva Federal informó que en septiembre el crédito al consumo aumentó en 11 mil millones de dólares, monto significativamente inferior al los 22.8 mil millones que se reportaron un mes antes, y a los 14.5 mil millones que anticipaba el mercado. Este comportamiento en el consumo proviene en su totalidad del aumento de 11.2 mil millones de dólares en el crédito no revolvente, mientas que el revolvente tuvo una disminución de 0.3 mil millones. En términos relativos, el crédito al consumo aumentó a una tasa anual ajustada por estacionalidad de 3.25% en septiembre.

Cifras del Departamento del Trabajo indican que durante octubre los precios al productor aumentaron 0.6%, muy por arriba del alza del mes previo y superior al pronóstico del mercado que anticipaba un incremento de 0.2%. Al interior del indicador general, el índice de precios de servicios de demanda final tuvo un incremento mensual de 0.7%, que fue su mayor alza desde enero de 2016 y representó más del 60% del aumento del indicador general. Por su parte, el índice de bienes de demanda final aumentó 0.6%. De acuerdo con los especialistas, este comportamiento de los precios podría avivar las preocupaciones sobre la transmisión de la inflación al consumidor.

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