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Carlos González

Buenos deseos para 2019

Termina un 2018 caracterizado por alta volatilidad e incertidumbre en los mercados, tanto a nivel local como a nivel internacional

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Adiós al Dinero Barato

Termina un 2018 caracterizado por alta volatilidad e incertidumbre en los mercados, tanto a nivel local como a nivel internacional. En la parte internacional, destacaron temas como el Brexit, Italia, Turquía, entre otros, pero lo más destacable fue el escalamiento en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y una política monetaria más restrictiva en EUA. En México, la incertidumbre relacionada con el Tratado de Libre Comercio, el proceso electoral y el largo periodo de transición, fueron los temas más relevantes. Dicho lo anterior, probablemente estemos cerrando el año con un crecimiento en el PIB cercano al 2.1%, una inflación del 4.5%, una tasa de referencia en 8.25%, un tipo de cambio en $20.0 y el índice del mercado accionario en 46,500pts.

No obstante, hacia el próximo año el crecimiento en el PIB estará cercano al 1.7%, lo anterior consecuencia de un entorno de desaceleración global y el inicio de una nueva administración. Estacionalmente el primer año de una nueva administración tiende a ser más lento, resultado de una natural curva de aprendizaje, a lo que habrá que agregar la cautela de muchos inversionistas y el retraso o postergación de proyectos, ante las señales encontradas mandadas por el gobierno entrante, en espera de mejores tiempos, por lo menos hasta tener mayor claridad y un ambiente de certidumbre más propicio para las inversiones principalmente de largo plazo.

Por otra parte, la inflación para el próximo año podría ubicarse cerca del 4.0%, esto derivado principalmente de una menor demanda ante un escenario de desaceleración local e internacional. El comportamiento del tipo de cambio será una variable fundamental para alcanzar dicho objetivo. Aunque esta variable es la más difícil de estimar, podría cerrar el próximo año en niveles cercanos a $20.0, siempre y cuando, se mantenga estabilidad en las finanzas públicas y un ambiente de certidumbre que evite salida de flujos. Esto último será el principal reto de la nueva administración, ya que más allá de la política pública a implementar, la disciplina fiscal deberá cuidarse en todo momento, y hoy es la principal variable de incertidumbre, pues muchos de los programas anunciados hasta hoy divergen de una política congruente con la estabilidad financiera.

En los próximos días estaremos conociendo el Presupuesto para el próximo año, todo parece que será sensato, y esto podría dar tranquilidad a los mercados por lo menos en el corto plazo, veremos si su ejecución se distribuye conforme a lo planeado. Otros temas importantes para seguir serán lo relacionado a la Reforma Energética y el Programa Financiero de Pemex, la obtención de recursos para proyectos como las refinerías y el Tren Maya, y la agenda legislativa, principalmente en lo referente a las reformas constitucionales en materia del uso de consultas y regulaciones específicas a sectores como el bancario o el minero, así como en lo referente a la regulación de organismos autónomos.   

Un mal manejo de la nueva política pública y el descuido de los mercados podría llevarnos a un escenario de baja en la calificación crediticia de nuestro país, con consecuencias serias en el tipo de cambio, en la inflación y en las tasas de interés, las finanzas públicas, el crecimiento, las inversiones, la generación de empleo y la estabilidad económica.

Actualmente los temores fundados en los eventos recientes relacionados con la nueva administración (aeropuerto, consultas, iniciativas, declaraciones, etc.) se han reflejado en una caída del mercado accionario de más del 20% en pesos y cerca de 30% en dólares en sólo dos meses, una depreciación de nuestra moneda de casi el 10% y en un alza en el bono a 10 años de 130pb en el mismo periodo, mostrando un claro incremento en el riesgo país.

Hoy los inversionistas descuentan la posibilidad de una baja en la calificación crediticia de nuestro país y un escenario complejo para el próximo año. Sin embargo, también es cierto que las expectativas van cambiando conforme se van dando los hechos. Al inicio de la administración del presidente Trump en EUA a finales de 2016, el panorama era muy incierto, sin embargo, 2017 resultó un año positivo para nuestro mercado accionario, alcanzando máximos históricos cercanos a 52,000pts con un avance en el año de más del 8.0%. En estas temporadas de buenos deseos es más fácil ser optimista.

Estimado amigo lector, les deseo felices fiestas y un excelente 2019.

Carlos Alberto González Tabares / Director de Análisis de Monex Casa de Bolsa
[email protected]/ @carlosgtabares; @monexanalisis;

Fortuna y Poder

Marco Mares
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