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Carlos González

Economía y mercados 3 años después

Existen algunos logros y varios pendientes en diferentes asignaturas. Aquí compartimos algunas cifras

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Carlos González, Columna 2021

El pasado 1º de septiembre se llevó a cabo el Tercer Informe de Gobierno, con este evento concluye la primera mitad de la actual administración. Aunque existen algunos logros y varios pendientes en diferentes asignaturas, aquí compartimos algunas cifras en términos de Economía y Mercados.

Desde nuestro particular punto de vista, los principales logros que habrá que reconocer de la presente administración son la estabilidad financiera, una deuda como proporción del PIB estimado para 2021 en 49.7%, que si bien es ligeramente mayor  a los niveles de  finales del 2018 del 46%, es bastante aceptable; la recaudación ha mejorado sin mayores incrementos en impuestos; la reforma al sistema de pensiones (la cual buscará incrementar la contribución al 13.5%) sin duda es un gran acierto, y el incremento cercano al 60% en el salario mínimo de $88 a $142. En estos últimos dos casos, hay que decir que implican un costo adicional para el empleador, lo cual, si no viene acompañado de otros incentivos para la inversión, eventualmente podría reflejarse en menores fuentes de empleo, al tiempo que ya hemos venido observando pérdida de empleos de mayor remuneración y un incremento en la economía informal.

De los principales logros anunciados, hay dos que son totalmente cuestionables. El incremento en las remesas y el crecimiento económico. En el primer caso, las remesas han alcanzado en cifras anuales (12m) niveles superiores a $45mmdd, cifra más del 37% superior a los niveles observados al inicio de esta administración, sin embargo, no es un logro del Gobierno, esto se deriva principalmente de un mayor número de migrantes producto de la falta de oportunidades locales, así como a una sólida economía norteamericana.

En cuanto al crecimiento económico, si bien es cierto que este año estaremos creciendo cerca del 6.5%, obedece principalmente a la baja base de comparación producto de la fuerte caída observada en 2020 por la pandemia y por la ausencia de apoyos económicos a las familias y a las empresas para mitigar los efectos, siendo una de las economías emergentes que más cayeron el año pasado y una de las que más tardarán en recuperarse a los niveles pre- pandemia. Actualmente nos mantenemos cerca de un 2.7% por debajo de los niveles observados al inicio de esta administración. 

En otros indicadores macroeconómicos, la tasa de Desempleo ha pasado en los últimos tres años de 3.6% al 4.4%, la Producción Industrial se encuentra casi 8% abajo, la inflación pasó de 4.72% al 5.6% en este periodo, la tasa de referencia pasó del 8.0% al 4.5%, el bono a 10 años bajó de 8% al 7%, y el tipo de cambio prácticamente se ha mantenido estable en niveles cercanos al 19.96, con una apreciación cercana al 2%. No obstante, este último obedece a la debilidad que ha presentado el dólar norteamericano frente a una canasta de divisas ante las bajas tasas de interés y los grandes estímulos económicos de nuestro vecino país, que ha favorecido el desempeño de divisas emergentes, entre ellas el peso mexicano, así como a una balanza comercial de nuestro país superavitaria, gracias, otra vez, al intercambio comercial con la economía norteamericana.

Por otra parte, la inversión fija bruta se encuentra en los niveles de hace 12 años, y como proporción del PIB en niveles del 19%, lejos del 22.7% observados en el 2T18. La Inversión Extranjera Directa ha crecido gracias a la reinversión de utilidades, no a nuevas inversiones. La cancelación del aeropuerto, la cancelación de la planta cervecera y los cambios en el sector energético, han marcado a esta administración y han desincentivado la inversión privada en este periodo, y con ello, la generación de empleos. Además, ante la ausencia de proyectos productivos y nuevas licitaciones, los proyectos emblemáticos como el Tren Maya, el Aeropuerto Felipe Ángeles y la Refinería Dos Bocas, se perciben como poco productivos, poco rentables y de menor impacto económico. 

En lo que respecta a los mercados, observamos que el riesgo país medido por el diferencial de tasas de largo plazo, pasó de niveles de 494pts a 570puntos de septiembre del 2018 a septiembre de 2021. En este mismo periodo, el porcentaje de tenencia de Bonos en manos de extranjeros bajó de niveles del 62% al 42%, mientras que para la tenencia en Cetes la tenencia bajó de 28% a sólo el 8%. 

Para el principal indicador del mercado accionario, el IPyC, el rendimiento en este periodo ha sido del 24%, sin embargo, considerando que el mercado presentó una abrupta caída tras la cancelación del aeropuerto antes del inicio de esta administración, podemos decir que el rendimiento ha sido de sólo el 6%, cifra que se compara de manera muy rezagada respecto a otros mercados como el S&P’s, cuyo rendimiento ha sido de más del 64% en el mismo periodo. Dentro de las empresas que cotizan, y que se han visto más favorecidas en su desempeño tenemos a Qualitas, Gmexico, Cuervo, Elektra y Gap, las más castigadas en este periodo han sido Gfinbur, Liverpool, Mega, Alsea y Pinfra.

Ciertamente la pandemia influyó en gran parte en el comportamiento de las variables presentadas, pero después de 3 años, fríamente estas son las cifras. 

Carlos Alberto González Tabares /

Director de Análisis Económico Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex

[email protected]/ @carlosgtabares; @monexanalisis

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