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Carlos González

El Recuento de una Década y el Inicio de una Nueva

Terminó una década donde se presentaron magníficas oportunidades de inversión, pero también grandes episodios de volatilidad e incertidumbre.

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Adiós al Dinero Barato

Con el fin del 2019 terminó la década, una década que presidió a la mayor crisis financiera de los últimos años. En este periodo observamos un largo periodo de expansión en la economía norteamericana, apoyado principalmente por políticas monetarias flexibles y amplios estímulos económicos. Durante estos últimos 10 años, la tasa de desempleo en aquel país logró bajar de un nivel del 10% a niveles mínimos históricos del 3.5%. Conforme se observó una mejoría en la economía, la tasa de referencia por parte de la FED comenzó a subir pasando de un rango mínimo observado del 0.0%-0.25% a niveles 1.5%-1.75%, aunque la tasa de largo plazo (bono a 10 años) bajó de 3.83% a 1.91%, y con ello los principales mercados accionarios en EUA lograron avances importantes, 189% para el S&P’s y 173% para el Dow Jones en este periodo. Nada mal si consideramos que la tasa implícita anual sería cercana al 11%, muy superior a la tasa de referencia de aquel país.

En Europa las condiciones de debilidad económica y las preocupaciones relacionadas con el Brexit llevaron a que los Bancos centrales no solamente mantuvieran bajas las tasas de interés (incluso en niveles negativos), sino además mantuvieran agresivos estímulos económicos. Lo anterior provocó que la moneda única, el euro, presentara una depreciación respecto al dólar cercana al 21% en este periodo, pasando su cotización de niveles de 1.43 a 1.12 dólares por euro. Caso inverso para el Dólar Index (índice compuesto por una canasta de divisas frente al dólar), el cual se vio fortalecido en 23.8% pasando de 77.8 a 96.3.

En lo que respecta a nuestro país, el crecimiento económico durante la década pasada se mantuvo similar a su tendencia de largo plazo en 2.3%. Durante el periodo la tasa de referencia pasó de 4.5% a 7.2%, aunque la de largo plazo (bono a 10 años) disminuyó de 11.0% a 6.7%, al tiempo que nuestra moneda presentó una depreciación del 44.5%, pasando de una cotización de $13.0 pesos por dólar a $18.9. 

En lo que respecta a nuestro mercado accionario, éste presentó un rendimiento del 35.5% en este periodo, nada espectacular comparado con el atractivo rendimiento observado en los mercados norteamericanos, pues equivale a un rendimiento promedio anual de apenas el 3.0%, y si lo vemos en términos de dólares, representó una caída del 6.0% durante el periodo.

Otros instrumentos como el petróleo presentaron un ajuste del 23%, pasando su cotización de $80dpb a niveles cercanos a $61dpb, al tiempo que el oro vio incrementada su cotización en 38% en estos últimos 10 años.

Así pues, terminó una década donde se presentaron magníficas oportunidades de inversión, pero también grandes episodios de volatilidad e incertidumbre. 

A partir de ahora inicia una nueva década, con grandes desafíos, cambios tecnológicos, cambios de paradigmas, una sociedad mucho más conocedora e involucrada, mejor informada gracias a las redes sociales y con mayor capacidad de reacción. 

En la parte económica, iniciamos con una economía global recuperada de la gran crisis, pero aún vulnerable a tasas de interés más altas, a temas macro-económicos globales y a temas geopolíticos. Políticas proteccionistas y populares que se oponen a la globalización y a modelos “pro-mercado”, nuevas generaciones con diferentes patrones de consumo y una brecha que deberá acotarse entre empresas tradicionales y tecnológicas, son parte de los nuevos tiempos. 

Difícil es pronosticar lo que nos espera para los próximos años, pero vayamos un año a la vez. 

Para este 2020, esperamos que el crecimiento de la economía global ronde cercano al 3.5%. Algunos riesgos latentes han disminuido recientemente como el Brexit, la relación comercial entre EUA y China, e incluso el conflicto bélico en Medio Oriente. 

Por su parte, la economía norteamericana se mantiene lo suficientemente robusta para mantener su crecimiento para este año cercano al 2.0%, pero no tan sobrecalentada como para pensar en mayores tasas de interés que descarrilen el crecimiento, lo cual en principio es positivo para los mercados. La atención estará centrada sin lugar a dudas en las elecciones que se darán en noviembre próximo en la Unión Americana.

Localmente, esperamos la ratificación del TMEC por parte de EUA en los próximos días, lo cual sin duda es una buena noticia para nuestro país, aunque no suficiente para pensar en un crecimiento superior al 0.8% para este año. Menores tasas de interés y un tipo de cambio estable podríamos esperar por lo menos en la primera mitad del año. No obstante, la continua preocupación sobre las políticas gubernamentales seguirá manteniendo cautelosos a los inversionistas, los cuales estarán atentos a proyectos que efectivamente sean confiables y rentables en infraestructura, proyectos productivos de largo plazo, exigirán mayor certidumbre, estado de derecho, seguridad y finanzas públicas sanas, en este sentido, la principal duda se mantiene sobre un crecimiento económico y sostenido, así como en la calificación crediticia de nuestro país para los próximos años. 

¡Iniciamos!

Carlos Alberto González Tabares / Director de Análisis de Monex Casa de Bolsa

[email protected]/ @carlosgtabares; @monexanalisis;

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Marco Mares
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