Todos los Derechos reservados © 2020, Marco Mares

Carlos González

Estimados 2022 (Parte I)

El ruido político es lo que generará mayor incertidumbre sobre México, al tiempo que las iniciativas legislativas, principalmente en materia energética

Publicado

el

Carlos González, Columna 2021

Durante 2021, los mercados se vieron favorecidos principalmente por los elevados estímulos fiscales, las bajas tasas de interés, el avance en el proceso de vacunación a nivel mundial, la reapertura de actividades y una baja base de comparación. De esta manera, según datos del FMI se espera que la economía global crezca este año 5.9%. No obstante, la mayor demanda y los problemas en las cadenas de suministro han generado presiones inflacionarias que generan la mayor preocupación entre los inversionistas ante la posibilidad de una eventual restricción en la liquidez mayor a la esperada y/o de manera anticipada. 

Por lo pronto, la mayoría de las economías presentan inflaciones que superan sus propios niveles objetivo, lo que se ha venido traduciendo en incrementos en sus tasas de referencia. Estados Unidos, por ejemplo, alcanzó recientemente una inflación del 6.2% anual, el nivel más alto en los últimos 30 años, por lo que comienza a generarse la preocupación de una mayor velocidad para reducir la compra de activos y comenzar el alza en las tasas de referencia para antes de mediados del próximo año. Si bien esperamos un sólido crecimiento para este y el próximo año para nuestro vecino país, de 5.8% y 3.7% respectivamente, es casi inminente que comenzará una política monetaria restrictiva que podría ubicar su tasa de referencia para el próximo año, en un rango entre 0.5% y 0.75%, lo que implicaría por lo menos dos incrementos de 25pb durante el próximo año. 

Para nuestro país, el escenario se pinta bastante retador para 2022. La inflación seguirá siendo sin duda, la principal preocupación ante las afectaciones en la oferta y en los procesos productivos, similar al resto del mundo (pero con una demanda más deprimida), por lo que estimamos una inflación del 7.3% para 2021 y del 4.5% para 2022, pues todavía no se observa un punto de inflexión en la normalización de las cadenas productivas. Bajo este escenario, aunado a un estimado de mayor restricción monetaria en EUA, esperamos que Banxico continúe con su proceso gradual de alza en tasas de interés, de tal forma que la tasa de referencia se ubique para finales del 2022 en 6.25%.

Una difícil base de comparación respecto al 2021, luego del rebote esperado para este año inferior al 6%, las presiones inflacionarias, una mayor restricción monetaria tanto en México como en EUA, y una disminución en la inversión en nuestro país en los últimos años, terminarán por afectar el ritmo de recuperación para nuestra economía durante 2022, por lo que estimamos un crecimiento inercial de apenas 2.7%.  

Por otra parte, estimamos que el dólar continúe su proceso de fortalecimiento frente a otras divisas ante el inicio del retiro de estímulos económicos y mayores alzas de interés por parte del FED. Lo anterior, aunado a una desaceleración económica en nuestro país y otras economías emergentes, continuarán presionando a nuestra moneda durante el próximo año, por lo que estimamos que el tipo de cambio se ubique a finales del 2022 en $21.70.

Los principales riesgos para el próximo año a nivel mundial seguirán siendo: la evolución de la pandemia, con sus implicaciones en términos del proceso de vacunación, nuevas olas, y ahora con la nueva variante ómicron que genera una mayor preocupación por ser más contagiosa y con ello, ser una posible nueva limitante al crecimiento económico mundial; la persistencia de una inflación elevada, pues aunque se ha manejado como temporal, aún no se tiene claridad respecto a los tiempos en los que puedan resolverse los problemas de suministro, lo cual pudiera repercutir en las expectativas inflacionarias de largo plazo; y la posibilidad de que los Bancos Centrales aumenten sus tasas de referencia en mayor magnitud o antes de lo previsto, lo que podría generar un mayor costo de financiamiento para economías emergentes y poner a prueba su estabilidad financiera. Localmente sin duda el ruido político es lo que genera mayor incertidumbre, al tiempo que las iniciativas legislativas propuestas, principalmente en materia Energética, y otras que pudieran venir, como aquellas en contra de Organismos Autónomos, son las que generan mayor preocupación entre los inversionistas, aunado a la falta de políticas públicas que atraigan la inversión e impulsen el crecimiento.

Por Carlos Alberto González Tabares

Director de Análisis Económico Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex

Sígueme en Twitter: @carlosgtabares; @monexanalisis

[email protected]

Fortuna y Poder

Marco Mares
¿Es la informalidad un obstáculo para obtener crédito para la vivienda?
Sistema de Transferencia y Pagos. Optimiza el tiempo de tu empresa.
Publicidad