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Carlos González

Inicia nuevo ciclo alcista en tasas

El próximo año habrá cambios en la Junta de Gobierno de Banxico, y por cómo quedará conformada, es de esperarse que adopten una posición más rejalada

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Carlos González, Columna 2021

Hace unos días Banco de México, de manera sorpresiva, anunció su decisión de incrementar la tasa de referencia en 25pb, ubicándola en 4.25%. La medida tomó por sorpresa a los participantes luego de que en las últimas encuestas ninguno de los analistas anticipaba dicho incremento para esta reunión, no obstante, reconocemos que, aunque fue una decisión dividida, ésta fue completamente acertada luego de conocer cifras a la primera quincena de junio de la Inflación General y Subyacente a tasa anual del 6.0% y 4.5% respectivamente, no solamente una vez más arriba de la meta oficial, si no acumulando 10 observaciones de las últimas 11 quincenas arriba de las expectativas. 

Este incremento en la tasa marca un punto de inflexión después de 22 meses de laxitud monetaria, y podemos decir que con ello inicia un nuevo ciclo alcista en la tasa de referencia; la velocidad y la magnitud de los incrementos, serán las interrogantes de la nueva política monetaria a seguir, dependientes del comportamiento de la inflación local, de las expectativas de largo plazo y de los posibles ajustes en la política monetaria de EUA. 

Bases de comparación bajas, aumento en la actividad económica local e internacional, incremento en los bienes y servicios gubernamentales, elevada liquidez internacional, escasez de productos, bajos inventarios y/o condiciones climáticas adversas, han provocado que en lo que va del año, la inflación haya estado consistentemente arriba de lo estimado por los analistas, lo cual ha provocado una revisión constante del pronóstico de inflación para finales de este año, que actualmente ronda en niveles cercanos al 5%, incluso, el mismo Banco Central reconoció que la meta de inflación abajo del 4% se alcanzará hasta el 3T22. Sin embargo, de mantenerse esta tendencia de manera prolongada, podría poner en riesgo las expectativas de largo plazo, como ha sucedido en Brasil en los últimos meses, donde el Banco Central ha tenido que subir la tasa del 2.0% al 4.25% ante una contaminación de las expectativas inflacionarias futuras, así pues, con esta decisión que toma Banxico, se confirma su compromiso de enfrentar el incremento en precios y mantener ancladas las expectativas de largo plazo. 

Adicionalmente, hay que señalar que la postura de la FED ha sido más “hawkish” en su último comunicado, y aunque mantiene una narrativa de elevados niveles de inflación de manera temporal, lo cierto es que sus expectativas de crecimiento se han incrementado al 7%, los estimados de inflación se revisaron fuertemente al alza para este año (3.4%e), y la postura monetaria cambió a dos posibles alzas de 25pb para el 2023 (algo que no se contemplaba en la reunión previa). Lo anterior, nos hace pensar que en la tradicional reunión de banqueros centrales en Jackson Hole, a finales del próximo mes de agosto, es donde se podría anticipar un cambio más decisivo en la política monetaria de EUA, que pudiera incluir disminución de estímulos económicos e incluso un escenario de alzas en tasas de interés antes de lo previsto (probablemente durante 2022). 

Ante un posible cambio en la postura monetaria de EUA y un escenario de menor liquidez, es probable que veamos episodios de volatilidad en los mercados, principalmente en países emergentes, así como en sus respectivas divisas, y con ello, es probable que veamos una escalada de alza en tasas de otros Bancos Centrales, como ya lo empezamos a ver en otros países (Brasil, Turquía, Chile, etc), por lo que también será importante atender a una política monetaria relativa no sólo con EUA, sino también con el resto de países emergentes. Lo anterior, podría ejercer mayor presión para que Banxico mantenga una política monetaria restrictiva, por lo que no descartaríamos que la tasa de referencia podría alcanzar niveles del 5% para finales de año, con incrementos de 25pb en por lo menos 3 de las próximas 4 reuniones, e incrementos similares durante el próximo año para alcanzar otros 100pb, y con ello una tasa objetivo cercana al 6% para finales del 2022. 

Por último, habrá que añadir que, para inicios del próximo año, habrá cambios en la Junta de Gobierno de Banco de México, y por cómo quedará conformada, es de esperarse que adopten una posición más rejalada, sin descuidar su mandato principal de mantener la inflación bajo control, pero privilegiando más el crecimiento.

Carlos Alberto González Tabares /

Director de Análisis Económico Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex

[email protected]/ @carlosgtabares; @monexanalisis

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