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Carlos González

PAGO POR VER

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Luego de conocer los resultados del referéndum en Reino Unido, donde ganó el brexit, es decir, la salida de Reino Unido de la Unión Europea, observamos una caída importante en los índices accionarios, un incremento en las tasas de países emergentes y una depreciación de una buena parte de divisas frente al dólar. Días después los mercados en general se han recuperado, alcanzando niveles previos al brexit como si nada hubiera pasado. Entonces surge la duda si sólo vimos una sobrerreacción de los mercados y es momento de comprar, o bien, si es la última llamada previo a un ajuste mayor en los principales índices accionarios. Yo prefiero pagar por ver.

Mucho se ha hablado sobre los efectos que dicho resultado podría tener en la economía global, aunque todavía hay voces escépticas que esperan que pronto se echen para atrás los resultados de dicho referéndum o que se convoque a uno nuevo. Lo cierto es que hoy en día la situación es complicada, y el impacto es aún incierto.

Además del aislamiento que tendrá Reino Unido del resto de Europa, las repercusiones se dejarán sentir en el terreno político, económico y social. En el primer caso, el Primer Ministro de Reino Unido dejará el cargo para el mes de octubre, por lo que serán necesarias nuevas elecciones. Por otra parte, perderán poder en las negociaciones con otros países, pues pasarán de ser parte del tercer bloque económico más importante a nivel mundial después de EUA y China, a una a ser una economía aislada con menor peso en la economía global. Adicionalmente, es posible que al interior de Reino Unido se lleve a cabo una separación de Irlanda del Norte y Escocia, que buscan continuar perteneciendo a la Unión Europea.

En lo económico, sin duda el efecto será negativo y duradero. En primer lugar, comenzaremos a ver nuevas negociaciones de tratados comerciales, pero con la desventaja de una economía más pequeña y con menor influencia. Es posible que vengan nuevos aranceles, lo cual provocará mayores precios de los productos y servicios generando inflación, además, la incertidumbre generará menores inversiones o retrasos de éstas, provocando una menor generación de empleos, lo anterior podría llevar a un escenario poco deseable de estanflación, es decir, estancamiento en el crecimiento con inflación.

Además, la pérdida de valor de su moneda, el déficit fiscal y su elevado endeudamiento llevará a aumentar las primas de riesgo y como consecuencia a mayores tasas de interés, provocando una lenta recuperación en los años subsecuentes. De hecho, las principales calificadoras no tardaron en reaccionar y ya comenzaron a bajar la calificación crediticia de su deuda. Algunos organismos internacionales ya han señalado que este efecto podría repercutir en un menor crecimiento para la economía global entre 0.2 % y 0.4 % para los próximos años, lo cual no abona al entorno actual de bajo crecimiento global.

Para la economía mundial, podríamos ver una salida de flujos hacia activos más seguros como el dólar o el oro, y por lo tanto una debilidad en el resto de las divisas, principalmente de mercados emergentes. De hecho, descartamos que la FED, el Banco Central de EUA, incremente sus tasas de interés este año (incluso hay quienes señalan la posibilidad de una reducción).

Diferentes sectores de Reino Unido (y de la Unión Europea) se verán afectados, como el turismo, el energético, la aviación, el consumo, el sector industrial, el agrícola, pero sin duda el más afectado será el financiero, ya que varias instituciones internacionales con sede en Londres podrían trasladar sus matrices (con el impacto que ello conlleva), hacia países como Alemania, Francia o EUA, pero en definitiva perderán la relevancia en el sector que a la fecha tenían.

En el plano social, las consecuencias serán relevantes. Si bien, la Unión Europea nació luego de la Segunda Guerra Mundial con la finalidad de permitir el libre comercio, la oferta laboral y la libre migración, con este resultado se rompe la esencia de su formación, la cual era justamente evitar nacionalismos enfermizos que llevaron a los conflictos bélicos del pasado. Ahora, este resultado fortalece algunas ideologías populistas que basan su propuesta en el nacionalismo extremo, el proteccionismo y la xenofobia, totalmente opuesto al proceso actual de globalización. Actualmente, ya hay algunas propuestas en Francia, Holanda, Italia y España, que pretenden promover su propio referéndum para evaluar su permanencia en la Unión Europea, e incluso reaparecen los fantasmas de una desintegración de la zona euro.

En México, las consecuencias no se han hecho esperar, la SHCP anunció un recorte al gasto público (0.2 % del PIB) tras conocerse los resultados del referéndum y el Banco de México anunció un incremento en la tasa de referencia en 50pb para ubicarla en 4.25 %, con la finalidad de fortalecer las finanzas públicas, evitar una mayor salida de capitales y una mayor depreciación de nuestra moneda que pudiera generar presiones inflacionarias en el futuro cercano.
Por ahora los mercados han reaccionado de manera ordenada, pero parecería que la volatilidad podría continuar y seguirá siendo el tema de mayor atención para los mercados en los próximos meses.

Fortuna y Poder

Marco Mares
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