Todos los Derechos reservados © 2020, Marco Mares

Carlos González

SOBRA EL DINERO

Publicado

el

Imagínate que hoy aparece en tu cuenta de cheques un monto por aproximadamente 20 mil pesos y lo mejor de todo, a cambio de … nada. ¿Qué harías?, ¿lo gastarías, pagarías deudas, lo ahorrarías?, sin importar a que lo destines, por lo pronto suena muy atractivo, ¿no es cierto?

Aunque suena una fantasía, ésta es una posibilidad que comienza a discutirse en las mesas económicas de Europa (entre €600 y €1,200), bajo el término “Helicopter Money”. Dicho término surgió de una teoría desarrollada en 1969 por el premio Nobel de Economía, Milton Friedman que consiste en repartir dinero entre los consumidores de manera equitativa, como una medida extrema para impulsar el consumo y elevar los precios.

De ese tamaño es la preocupación que existe hoy en Europa (y eventualmente en todo el mundo) de caer en un escenario de deflación, ante la debilidad observada en la economía, la continua caída en precios y la menor demanda en bienes y servicios.

Desde la crisis del 2008 a la fecha, los diferentes bancos centrales de todo el mundo, junto con los Gobiernos, han venido instrumentando una serie de estímulos económicos para impulsar la economía sin que a la fecha den los resultados deseados, es cierto, la economía global dejó atrás lo peor, pero no ha sido suficiente para impulsar de manera sostenida el crecimiento.

Actualmente, el tema de mayor interés y preocupación entre inversionistas internacionales, además de los precios del petróleo, continúa siendo la lenta recuperación global y el riesgo de deflación, ya que la expectativa de una caída generalizada y sostenida en precios, genera posponer las decisiones de compra (“mejor gasto mañana porque estará más barato”), fomenta el ahorro y disminuye aún más el consumo actual, generando un círculo vicioso.

Los países emergentes, que venían siendo el motor del crecimiento en años previos, continúan debilitados ante un elevado apalancamiento, expectativas de un eventual incremento en su costo de deuda, y afectaciones en sus finanzas públicas por su alta exposición a commodities cuyos precios se encuentran en niveles mínimos.

El exceso de producción a nivel internacional, particularmente en China, y la débil demanda a nivel internacional, podrían mantener deprimidos los precios por más tiempo, y con ello mantener la inflación global en niveles muy bajos, al extremo de poder llegar a un escenario de deflación (caída generalizada en precios), un escenario difícil de salir y con consecuencias incluso más negativas que la inflación. De ahí, los esfuerzos de los diferentes bancos centrales de implementar estímulos económicos, incluso tasas negativas y medidas no convencionales para impulsar el consumo y la economía en general.

En días recientes, Japón se ha vuelto el centro de atención, pues después de un largo periodo de estancamiento (más de 20 años) y enormes estímulos económicos, la economía no termina de repuntar, las tasas son negativas, pero la inflación se encuentra en niveles mínimos, y la deuda gubernamental asciende a más del 240 % del PIB, lo que ha generado preocupación sobre la efectividad de los estímulos y los mecanismos de política monetaria en general.

La realidad es que hoy en día no se desecha ninguna tesis económica, se estudian ciertas variantes como tasas negativas, aumento del gasto público, disminución de impuestos, o depósitos a los consumidores, mecanismos alternos a los tradicionales del sistema financiero como la compra de bonos y tasas bajas, ya que podrían ser más eficaces y llegar de mejor manera al consumidor final.

Por lo pronto, con esta preocupación por la economía global, vemos difícil que la FED, en EUA, incremente tasas de interés en más de dos ocasiones este año, y que sea antes del mes de septiembre.

Lo anterior, aunque de fondo es negativo (pues quiere decir que la economía de nuestro principal socio comercial no está tan fuerte), sin duda, en la coyuntura actual es bueno para los mercados emergentes, incluyendo a nuestro país, al ganar tiempo para continuar fortaleciendo las finanzas públicas, disminuir deuda y avanzar en las reformas estructurales.

No se haga ilusiones amigo lector, habrá que seguir trabajando y pagando impuestos normalmente que el “Helicopter Money” aún no llega.

Fortuna y Poder

Marco Mares
¿Es la informalidad un obstáculo para obtener crédito para la vivienda?
Sistema de Transferencia y Pagos. Optimiza el tiempo de tu empresa.
Publicidad