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Columna

Inversión directa extranjera, ¿para qué sirve?

No lacera la soberanía de un país, siempre y cuando existan normativas, leyes, regulaciones y reglas claras

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Ramses Pech

Recordemos que la inversión pública no genera negocios, crea las condiciones necesarias para poder atraer dineros que incrementen la productividad, sin asumir en forma directa los riesgos financieros u operativos, regulando a estos en función de las normatividades, leyes y reguladores que ayuden a mantener una armonía en los mercados.

Entendamos para qué sirve la Inversión Extranjera Directa (IED), y comprendamos que no lacera la soberanía de un país, siempre y cuando existan normativas, leyes, regulaciones y reglas claras del cómo poder hacer negocios dentro de los mercados.

En primera instancia, debemos de comprender que, hoy en día, es uno de los pilares fundamentales de la política del desarrollo económico, ya que tiene un impacto directo e indirecto en diversas áreas de la economía y productividad local, en los ingresos fiscales, y que, en conjunto, dan un crecimiento a la productividad de una nación.

El propósito es crear un interés duradero de largo plazo, con fines económicos, por parte de un inversionista extranjero en un país receptor de flujos de capital, con el objetivo de tener a estos dineros para generar empleos, incrementar el ahorro y la captación de divisas, estimular la competencia, incentivar la transferencia de nuevas tecnologías e impulsar las exportaciones; todo, incidiendo positivamente en el ambiente productivo y competitivo de un país.

Bajo el pilar, el propósito y el objetivo, es importante determinar cómo podemos interactuar para incrementar el flujo de capitales dentro de una economía.

Sobre la IED, debemos de evaluarla dentro de una economía no por el conjunto total del monto, sino discretizarla en las variantes que puedan observarse durante un tiempo en los ciclos económicos, con el fundamento en la forma como están clasificadas en:

  • Nuevas inversiones,
  • Reinversión de utilidades
  • Cuentas entre compañías

Las dos últimas han sido el soporte para algunos negocios en el 2020… para mantenerse a flote, y donde han tenido que usar las utilidades o recibir capital de su matriz, ante la nula aportación de una política fiscal que ayude a las empresas a mantener los productos que ofrecen en los mercados a donde participan. Pero esto costará caro en el futuro, y en México lo estamos observado en 2021.

¿Cuáles son los efectos positivos para una economía receptora de inversión directa extranjera? En primera instancia, estimula a la inversión de capital local.

Asimismo, facilita las mejoras en la calidad del capital humano e instituciones, al dar las herramientas necesarias para el conocimiento y habilidades que no podrían obtener por sí solas, en naciones que no tienen un desarrollo tecnológico propio.

Esto, como efecto inmediato, mejora el estándar del nivel de vida de la población, al tener una mano de obra calificada y permitiendo tener acceso a salarios competentes.

Crea un incremento de la productividad de una nación, al incrementar el número de empleos, y reducir la informalidad, al poder ser parte o el integrarse a cadenas de valor de una inversión extranjera, trayendo como efecto de reacción en cadena la creación de nuevas empresas que cubran necesidades de un mercado, y todo lo anterior, crea un mayor flujo de efectivo circulando con función del crecimiento en la productividad del país, para tener, como resultado final, un incremento de más ingresos al fisco.

Imagina a un país; en forma anualizada, el gasto aumenta y este mantiene las mismas empresas y empleos, el déficit entre la entrada y los egresos será mayor, incrementando la incertidumbre sobre la cobertura de las necesidades de la población y la operatividad del país.

La IED ayuda a tener proyectos con bajos intereses, al ser capitales que proviene de tasas por debajo de las que pudiera otorgar la banca nacional pública o privada, obteniendo más empresas que generen crecimiento.

Una estadística que considerar cada vez que pienses que la IED afecta la soberanía de un país, indican que:

  • Cada dólar invertido puede llegar a producir de 180 a 200 dólares en la economía receptora.
  • Un aumento de un dólar conduce a un dólar adicional en inversión nacional.
  • Un puesto de trabajo creado a través de esta lleva a la generación de entre uno y dos empleos en el país.
  • Cada dólar, se asocia con dos dólares de exportaciones adicionales.

Para que esto suceda, los inversionistas toman en consideración tres factores claves:

  • Marco político
  • Economía
  • Facilitación de inversiones.

Estas tres características influyen al considerar el continuar -a largo plazo- en un país, en nuevas inversiones para proyectos o negocios, o el mantener los que han establecido, realizando las reinversiones de las utilidades o la matriz ayudando en momentos de crisis, al mantener la cadena, ante una demanda constante en los mercados en los que intervienen.

En México, la mayor inversión extranjera directa que hemos tenido ha sido en 2013, y hoy está casi 50% por debajo.

EUA es nuestro principal aportador de IED, además que tiene más de 50 mil empresas establecidas del 1999 a 2021.

En el sector energético, en 2015 incrementó tres veces los valores comparados hasta antes de la aprobación de la reforma energética. Hoy día esta contraída en alrededor de 50%.

Quieres saber realmente cómo podemos aprovechar, mejorar, y saber cómo está México respecto a la captación y atracción de la IED, por favor ve el siguiente enlace:

Por Ramses Pech – Grupo Caraiva – León & Pech architect

Sígueme en Twitter: @economiaoil

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Marco Mares
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