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Columna

México, ¡La miopía frente a las señales mundiales!

El país debe entender que dependemos de otros y esto no cambiará al no haber un plan de largo plazo, que no depende de la administración en turno

Publicado

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Ramses Pech

En menos de 365 días hemos tenido una exposición de México a las oscilaciones, donde no somos parte del impulso inicial, sino que somos parte del péndulo. Nos movemos a donde la fuerza inicial indique el rumbo.

Ahora, la fuerza principal que mueve al péndulo está tomando impulso a una mayor distancia, a donde su fuerza será preponderante, y nosotros no sabremos si estaremos preparados para resistir.

Ellos, nuestros socios comerciales principales, han comenzado a mandarnos señales de advertencia del cambio de la fuerza al péndulo en el mundo y quieren que nosotros seamos parte, pero también podríamos ser quitados o removidos de la ecuación oscilatoria si somos un lastre que no deja llegar la onda expansiva del cambio en el control en la nueva diplomacia ambientalista mundial.

La carta enviada por el American Petroleum Institute (API) a diferentes personalidades de alto poder de decisión de nuestro vecino, no debería ser tomada a la ligera debido a que puntualizan los continuos esfuerzos de México para discriminar a los inversores estadounidenses en violación de sus compromisos en el T-MEC. Y hay dos puntos importantes que afectarían al mercado mexicano: la discriminación realizada por parte de Profeco y las modificaciones realizadas a la norma NOM-016-CRE-2016, sin argumentos científicos ambientalistas.

El mundo ha empezado una nueva guerra, la cual lleva consigo un nuevo posicionamiento mundial: el control económico, financiero, energético, el cual dependerá de cada nación y del cómo haga frente para su mantenimiento ante los cambios continuos que ocurren en forma diaria. Ante ello, deberán estar preparados con su manual de supuestos que puede haber. En el caso de no tenerlo actualizado, ahora convendrán en adicionar un capítulo, de mayor importancia para su futuro en la parte del monitoreo, control, captura y reutilización de toda aquella energía rechazada o no utilizada. También deberán invertir para poder controlar las oscilaciones que pudieran tener ante el cambio climático y del entorno que actualmente existe en el planeta.

Según datos de la agencia internacional de energía (IEA), “en 2021, se prevé que las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía, se recuperen y crezcan 4.8%, a medida que la demanda de carbón, petróleo y gas repunte con la economía”. Esto indica que “actualmente, no existe alguna forma de cortar la utilización de las materias primas que contengan carbón.

Ante esta situación, debemos de considerar un mundo con ciclos, que parten de bases incrementales, en función del aumento la demanda.

Una oscilación debería poder ser controlada en forma física, al establecer el parámetro de la ampliación pendular en un intervalo de espacio y tiempo. Pero, al pasar de una ciencia pura de cálculo, e introducir como parte de la cotidianidad del ser humano, ésta se convierte en una complejidad difusa, la cual dependerá de ¿Quién? y ¿Cómo? fue realizado el impulso inicial. El impulso inicial dependerá de si fue económico, financiero, energético, y ahora, del control ambiental.

Cada acción en el mundo no sólo tiene una reacción con consecuencia, tiene una oscilación continua en el tiempo, a la que cada nación deberá estar preparada ante los impulsos realizados, ya no por una sola fuerza inicial, sino de muchas que pretenden tomar el poder de los bamboleos.

La oscilación inicial realizada en esta década ha tomado un mayor impulso, el cual sólo podrá tomar parte en mantener la fuerza necesaria en el péndulo a aquellos que hayan realizado las modificaciones necesarias a sus políticas públicas, al establecer no nuevas reglas, sino adaptar aquellas que se acoplen a tener acceso a recursos financieros públicos-privados en equilibrio.

Igualmente, preestableciendo un acuerdo en una primera fase para el desarrollo económico interno (cubrir al mercado interno), y, después, para poder hacer frente al crecimiento respecto a otros países.

Esto sólo será logrado al incluir en el mundo una nueva forma de hacer negocios con la vibración que inicio este 2021, al incluir a la parte ambiental en la ecuación de la fuerza oscilatoria.

Hoy casi todo el mundo puede producir y/o adquirir energía, pero ahora el nuevo concepto es volver a esta forma de negocio obsoleta en el menor tiempo, y su nueva actualización será invirtiendo en tecnología que incluyan mantener al medio ambiente actual.

Un ejemplo de afectación a la oscilación mundial es el ataque cibernético al ducto de Colonial en EUA, que ha dejado de bombear alrededor de 2.5 millones de barriles por día (bpd) de gasolina, diésel y combustible, y ello está dejando al centro de almacenamiento limitados para poder cubrir la demanda.

Esto ha creado una vibración en el entorno mundial, que no sólo afecta al mercado interno del país de las barras y las estrellas, sino que también afecta al precio del petróleo, venta de combustibles de exportación a otros países que tienen déficit o nula producción.

Entonces, la pregunta aquí que tendríamos que realizar sería: ¿El mundo está preparado? ¿Dependemos de los combustibles fósiles?

México deberá entender que hoy día dependemos de otros y esto no cambiará al no haber un plan de largo plazo, que no depende de la administración en turno.

México ¿Sera parte de la fuerza del péndulo?

P.D. Feliz día de la Madres, y que son parte de la fuerza de la oscilación de cada uno de nosotros.

Por Ramses Pech – Grupo Caraiva – León & Pech architect

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Marco Mares
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