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Columna

Obscurantismo energético

Depende de cada uno de nosotros transmitir conocimiento a la población, debido a que el hoy no está cambiando el futuro de la nación

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En México continuamos teniendo una indómita relación en la parte legal del todo, donde las leyes son colocadas para dictaminar las actividades de la sociedad para un sentido de litigar en juzgados buscando culpables, y no de soluciones.

En este aspecto, en el sector energético no había precedentes y estamos aprendiendo en este sentido, pero con la misma tendencia que estamos acostumbrados.

Nuestro principal socio comercial y vecino tiene más de cuatro décadas de experiencia en el cómo el facilitar para tener proyectos en forma legal para la sociedad y nación.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) no es el problema. Esta es una empresa que ha sido utilizada para tratar de dar un bien común a la población, pero en la realidad ha sido usada en las últimas décadas, como un intercambio de mitigación social en los costos de la generación, transporte y suministros a todos los usuarios finales. Tomando como una bandera de apología en el hecho de mantener los costos de la electricidad que puedan ser accesibles a la población, y al mismo tiempo puedan mantener a una inflación controlada.

Hoy, el precio de la electricidad en el sector doméstico está fluctuando entre los 2.50 a 2.80 pesos por KWh en México.  Pero a esto debemos de recordar que, en ciertos periodos del año, existe lo que se llama ayuda gubernamental, y que podemos observar cada uno de nosotros en nuestros recibos de luz.

Este dinero adicional que aporta el gobierno a cada uno de nosotros retorna a la empresa productiva del estado por medio de un subsidio directo en los ingresos de la empresa dentro de su balance financiero. ¿Cuánto deberíamos de pagar? Si no existiera este estímulo a cada usuario. En EUA, el costo de la electricidad ha mantenido entre 2.80 a 2.90 pesos en el mismo sector, pero hemos de recordar que este mercado, el gobierno no subsidia en forma directa al usuario final.

Nuestro vecino al día consume de alrededor de 28 MMMpcd de gas natural para generar electricidad, y en México de 1.8 MMMpcd. El costo del gas natural en enero del 2021 era de alrededor de 3 dólares por MMbtu y 2022 en el mismo mes arriba de los 5 dólares (abril ha mantenido por arriba de los 6).

Este incremento en la materia prima, de casi 100%, debería ser el motivo de discusión en México al ¿Cómo?, y no ¿Quién?

En México deberíamos pensar en los cambios radicales que en los últimos 45 días han pasado. Rusia dejará de vender gas a la unión europea, y estos países, en conjunto con EUA, están escribiendo la nueva historia del cómo generar energía en el mundo.

Muchos dicen que el TMEC es un simple tratado que no es afectado por las decisiones en los cambios estructurales de las regulaciones. La realidad económica por definición del acuerdo es definida como del tipo comercial, y que cuenta con términos y condiciones a cumplir desde el 2020. En el tratado actual contempla a la energía, y en el anterior no existía en ningún capítulo al respecto. Hoy debemos de comprender que el futuro no depende de las circunstancias actuales de una administración, sino las de la futura que tendrá que visualizar el cómo ratificar en 2026 la relación comercial. Siempre y cuando, no existan en el corto plazo mesas de trabajo, controversias o demandas en instancias internacionales ante afectaciones que se puedan originar por los cambios actuales.

Mi pregunta: “Un proyecto energético, es para un gastar en litigios con un gobierno”. Si la CFE toma la batuta de las inversiones, no estaremos regresando al obscurantismo de las licitaciones, y todos de nuevo dependeremos de las decisiones de la burocracia que existe legalidad o no. No será mejor que privados asuman los riesgos legales, técnico, financiero y operativos.

El mundo financiero no busca lugares que en cualquier momento pasen un mayor tiempo litigando, y aumentando los costos y tiempos para poner en marcha un proyecto para el bien común de una población que asegure un desarrollo para un crecimiento económico.

El ¿Cómo?, no significa como generar la energía, ahora debemos de comprender que debemos adiciona una tercera pregunta ¿Cuánto? Debemos de contaminar para obtener a esta para su uso. En México solo hablas del ¿Quién? Pero no existe un plan de igual forma del largo plazo que involucré a estas tres preguntas. Esto mismo lo estamos observando en el obscurantismo de la utilización de combustibles fósiles para el empleo de motores de combustión. Decimos que estamos dando estímulos adicionales, y dejamos de cobrar el IEPS, teniendo un posible acumulado para el 22 de abril de alrededor de 50 mil millones de pesos. Lo único que estamos haciendo en el presente es cubrir la demanda, pero no el cómo dejar de contaminar.

México requerimos mejora a los combustibles actuales que salen de las refinerías de nuestro país. A lo cual debemos el poder tener acceso a biocombustibles, oxigenantes, y alternativas que puedan en forma paralela el cambio de transición a carros eléctricos, todo con el simple hecho de mejora la calidad del aire como un bien común de largo plazo.

El obscurantismo está vigente, depende de cada uno de nosotros transmitir conocimiento a la población, debido a que el hoy no está cambiando el futuro de la nación.

Por Ramses Pech – Grupo Caraiva – León & Pech architect

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Marco Mares
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