domingo , agosto 18 2019
Home / 2 Columnas / Inflación, el vertiginoso cambio en el consumo

Inflación, el vertiginoso cambio en el consumo

¿Por qué lo que consumes afecta el nivel nacional de precios? Descúbrelo y entérate de los cambios que aplicó el INEGI para reflejar una nueva realidad en los patrones de consumo

Fernando Franco

Los patrones de consumo en México cambian a una velocidad vertiginosa. La revolución tecnológica, la aparición de nuevos productos y servicios y las grandes campañas de marketing tienen un impacto indudable en las necesidades y preferencias de los consumidores.

Un ejemplo claro es la leche. Hace unos años, el grueso de la demanda estaba en la presentación de la llamada «entera». Hoy, la realidad es otra. En el mercado existe una oferta impresionante de este producto: desde deslactosada, deslactosada light, light y saborizada, hasta de soya, arroz, almendra y de coco.

Ante estos inevitables cambios en los patrones de consumo, el INEGI, de Julio Santaella, se dio a la tarea de retratar la nueva realidad en la forma en cómo se mide la inflación, la cual nos dice qué tanto suben o bajan los precios a nivel nacional.

Este jueves presentó la nueva muestra que se evaluará para reportar, quincena tras quincena, el comportamiento de la inflación a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

El número total de bienes y servicios (llamados por el INEGI como genéricos)  que conforman la muestra aumentó de 283 a 299.

¿Cuáles fueron los cambios? Un total de 265 genéricos quedó sin cambios. Dos desaparecieron: calentadores de agua y larga distancia nacional, ello se debe a que estos elementos prácticamente desaparecieron de la vida diaria de los mexicanos, por lo que ya no es representativo seguir midiendo sus precios.

Por otro lado, se integraron 10 genéricos que no se consideraban, pero que ya tienen una relevancia importante en el consumo de los mexicanos: leche de soya, té, servicios para mascotas, productos para la reparación menor de la vivienda; lámparas, alfombras y otros materiales para pisos; herramientas y equipo grande para el hogar; herramientas pequeñas y accesorios diversos; transporte escolar y paquetería.

También el INEGI desagregó nueve genéricos en 19 subíndices y fusionó otros siete en cinco. Todo un cambio que refleja la nueva realidad.

Entre los genéricos que se desagregaron, uno de los que llamó más la atención fue: películas, música y videojuegos, que se desató en: películas y música y, en otro concepto, juegos electrónicos; consola, cartuchos y discos para videojuegos.

Entre los cambios que se realizaron, también se modificaron los ponderadores de los bienes y servicios que integran la muestra, es decir, se cambió el peso que tiene cada elemento dentro del índice general.

Con ello, los 10 productos que tendrán un mayor impacto en la inflación son: gasolina de bajo octanaje, refrescos, gas doméstico LP, mantenimiento de tu automóvil, alimento para mascotas, carne de res, autobús foráneo, agua embotellada, tortilla de maíz, loncherías y taquerías, de acuerdo con Citibanamex, de Ernesto Torres Cantú.

¡Ojo! Ell0 no quiere decir que los precios de estos 10 rubros se van a encarecer más o que los mexicanos gastarán más en ellos, simplemente reflejan que, ante su mayor demanda, es necesario que tengan mayor peso a la hora de medir la inflación.

Otro cambio importante con esta nueva muestra es que se integran más ciudades. El número pasa de 46 a 55, con lo que prácticamente está cubierto todo el país.

La elaboración y publicación del Índice Nacional de Precios al Consumidor inició en 1969. Desde entonces, se ha modificado por siete ocasiones. Un gran trabajo de Julio Santaella y del equipo que comanda.

En corto

La historia del «ya merito» en la negociación del TLCAN sigue dando de qué hablar. Al parecer ya quedó fuera de la mesa de negociación la temible cláusula sunset, con la cual se buscaba la muerte súbita del convenio trilateral cada cinco años, pero aparecieron nuevas exigencias por parte de Estados Unidos, lo que trabó el cierre del acuerdo comercial. Sí, una vez más.

Seguirá el proceso de modernización, según lo dicho por el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y el jefe negociador del TLCAN en el equipo de AMLO, Jesús Seade. Lo interesante es saber por cuánto tiempo más.

Y realmente no es el tiempo, porque es mejor tardar lo suficiente para lograr un mejor acuerdo, el problema es que vamos de «ya merito» en «ya merito».

Twitter: fhernandofranco

Te recomendamos leer

Fernando Franco

Tiempos difíciles para la inversión extranjera

Las expectativas para 2019 en torno a la IED se deterioran, a medida que la incertidumbre crece y la economía se desacelera