miércoles , octubre 23 2019
Home / 2 Columnas / La corrección accionaria, ¿un episodio pasajero?

La corrección accionaria, ¿un episodio pasajero?

Desde mediados de 2016, los mercados accionarios globales presentaron una tendencia alcista, derivada, principalmente, de una mejor perspectiva económica

Daniela Blancas

Desde mediados de 2016, los mercados accionarios globales presentaron una tendencia alcista, derivada, principalmente, de una mejor perspectiva económica, bajas tasas de interés y buenos reportes corporativos. De julio de 2016 a enero de 2018, el S&P500 y el Dow Jones (DJI) ganaron 36.9% y 50.3%, respectivamente. Esta ola de optimismo se extendió por el mundo: el índice MSCI global ganó 35.5% en el mismo periodo y el de mercados emergentes subió 52%. En México, el IPC  subió 10.7% (en pesos) a 51,065 unidades en este lapso.

Después de alcanzar máximos el pasado 25 de enero, los índices comenzaron a revertir el movimiento alcista, lo cual se fue exacerbando en los días posteriores. En nueve sesiones, tanto el DJI como el S&P500 cayeron 10% respectivamente, uno de los retrocesos más agresivos desde enero de 2016. Con alto volumen de operación, la ola de ventas se expandió rápidamente y el índice de volatilidad accionaria (VIX) subió a máximos no registrados desde agosto de 2015. La convención dentro de los mercados señala que un mercado entra en “corrección” si el retroceso es de más de 10%. En la última década, el S&P500 ha entrado en un proceso de corrección seis veces: 2007-2009, abril-julio 2010, abril-noviembre 2011, mayo-octubre 2015, enero-marzo 2016 y febrero 2018. De todas estas, sólo durante la Gran Recesión el mercado entró en un proceso bajista, o mejor conocido como un bear market (pesimismo generalizado que lleva a los índices a caer 20% o más). En el resto de los episodios, las correcciones han durado cerca de 4meses en promedio, para después comenzar a recuperarse.

A diferencia de otros episodios, las causas que detonaron esta corrección son menos claras y poco relacionada con los fundamentales: los mercados ya acumulaban muchos meses de extrema calma y en un inicio se comenzó a especular que la inflación se aceleraría y que la Fed tendría que subir tasas con mayor rapidez y empezó a haber más dudas sobre la estabilidad de la recuperación económica. Asimismo, el rompimiento de varios niveles técnicos relevantes, el trading electrónico y el sobre-apalancamiento de posiciones en el mercado (dados los previos niveles bajos de volatilidad), exacerbaron la caída.

A pesar de esta rápida corrección, para el cierre de la semana pasada tanto el DJI como el S&P500 ya habían conseguido recuperar 60% promedio de las pérdidas (40% en el IPC). Este no parece que vaya a ser un episodio de larga duración y que provenga de fundamentales débiles; sin embargo, existen varios riesgos a lo largo del año que puedan desatar una nueva ola de alta volatilidad accionaria:

  1. El impacto del recorte de impuestos en EUA aún está por verse. Más que una reforma fiscal integral, lo que aprobó el gobierno estadounidense fue sólo un recorte de impuestos; sin embargo, no está totalmente clara la magnitud del impacto económico y la repercusión en las utilidades de las empresas, por lo que no necesariamente los reportes trimestrales subsecuentes sean mucho más positivos.
  2. Cada vez existen más dudas sobre el tiempo de duración de la recuperación económica en EUA. A raíz de la Gran Recesión (2008), la economía ha conseguido recuperarse de manera importante. La tasa de desempleo se ubica en 4.1% (luego de haber alcanzado niveles cercanos a 10% en su punto más alto durante 2009), la inflación sube marginalmente y las expectativas de crecimiento del PIB para 2018 se ubican alrededor de 2.3%, después de que la economía creciera en 1.4% promedio durante 2008-2017. Asimismo, la actual recuperación económica ha sido de larga duración (dada la fuerte caída en 2007-2008), por lo que no podemos descartar que ahora el ciclo comience a apuntar hacia una desaceleración.
  3. Si la Fed comienza a subir tasas con mayor rapidez, los mercados accionarios podrían sufrir. Normalmente, ante mayores tasas de interés los flujos suelen ajustarse y pasan de mercados de renta variable a los de renta fija ante rendimientos más atractivos. Hasta ahora la Fed ha subido cinco veces la tasa de referencia de la política monetaria y ha sido muy cauteloso mandando una señal de alzas moderadas en el tiempo. No obstante, la reactivación económica podría acelerar el avance de la inflación y presionar al nuevo Presidente de la Fed, Jerome Powell, para subir tasas con mayor rapidez. Si esto se materializa, los mercados accionarios se tensarán nuevamente.
  4. Factores geopolíticos. Conforme los conflictos geopolíticos se sigan presentando y los gobiernos tengan respuestas agresivas, la confianza de los inversionistas bajará, abriendo la puerta para mayores ajustes accionarios. Para México, se le suma el factor electoral, el cual se traducirá en mayor volatilidad para los mercados, y aunque la variable de ajuste suele ser el tipo de cambio, la merma en la confianza también se verá reflejada en las cotizaciones de la bolsa local.

Daniela Blancas

 

Te recomendamos leer

Daniela Blancas

El desencanto accionario

El índice mexicano acumula una pérdida de 12% en los últimos 12 meses mientras que Wall St acumula una ganancia de 3.4% en el S&P500 y de 7% en el Nasdaq ¿qué pasa con el mercado mexicano?