Todos los Derechos reservados © 2020, Marco Mares

Daniela Blancas

Débil inicio de año, ¿podrá mejorar?

La economía mexicana se contrajo 0.2% en el primer trimestre del año, lo que implicó un crecimiento anual de sólo 1.3%, el más bajo en cuatro trimestres

Publicado

el

Daniela Blancas

Según las cifras preliminares del PIB publicadas por el INEGI, la economía mexicana se contrajo 0.2% en el primer trimestre del año, lo que implicó un crecimiento anual de sólo 1.3%, el más bajo en cuatro trimestres. Los datos sorprendieron negativamente la expectativa del mercado, la cual anticipaba un crecimiento de 0.3% trimestral y de 1.4% anual (encuesta de Bloomberg).

A detalle, el único sector que creció en el trimestre fue el agropecuario – el más volátil y el de menor participación en la economía – mientras que la industria y los servicios se contrajeron. En los primeros meses del año hubo varios factores aislados y temporales que afectaron la actividad: el desabasto de gasolina, bloqueos en ferrocarriles, menor gasto de gobierno por la entrada de la nueva administración, efectos de calendario por el movimiento de la semana santa, entre otros. Muchos de estos, con excepción del gasto de gobierno, tenderán a desaparecer en el segundo trimestre del año, por lo que es posible que el desempeño económico mejore moderadamente.

La atención para esta recuperación se centra en la dinámica del consumo, el cual ha sido el motor de la economía durante los últimos años y ahora presenta señales de desaceleración. Hace un año, el consumo privado crecía alrededor de 2.1% anual (promedio móvil de tres meses), por encima de las tasas observadas actualmente de tan sólo 1.7%. Incluso, si lo comparamos con niveles de 2017, la desaceleración es aún más pronunciada, cayendo desde tasas cercanas a 4.5%. Por su parte, la industria se mantiene como el sector más rezagado de la economía, algo que se observa desde hace ya varios trimestres.

Las cifras apuntan a una economía que se ralentiza; sin embargo, resulta precipitado pronosticar una desaceleración pronunciada. En la última encuesta de expectativas de Citibanamex, los analistas esperan un crecimiento de la economía de 1.5% para todo 2019 (el más bajo desde 2013), expectativa que ha bajado desde 2.1% a finales de diciembre. En efecto, una desaceleración ya está incorporada en estos estimados, pero si la economía no se reactiva en los siguientes meses, es posible ver ajustes más agresivos en los pronósticos y con esto, mayor incertidumbre sobre la magnitud de esta desaceleración.

De momento, las cifras no implican un cambio en la retórica de Banxico, pero los deja en una posición compleja. En el último comunicado de política monetaria, el banco central reconoce que “el balance de riesgos para el crecimiento continúa sesgado a la baja”. La desaceleración más pronunciada en el primer trimestre, podría animar a algunos a pensar que Banxico debería prepararse para un recorte pronto. Sin embargo, también me parece precipitado. La inflación se mantiene persistentemente por encima del rango de Banxico y la Junta de Gobierno sigue preocupada por la dificultad que presenta para bajar (tono hawkish). Así, resulta difícil ver un cambio repentino y más negativo en la posición del banco central. No obstante, la atención tanto de los participantes del mercado como de Banxico se centra en la evolución de los datos de alta frecuencia en los siguientes meses para evaluar la profundidad y temporalidad de la desaceleración económica.

 

Fortuna y Poder

Marco Mares
¿Es la informalidad un obstáculo para obtener crédito para la vivienda?
Sistema de Transferencia y Pagos. Optimiza el tiempo de tu empresa.
Publicidad