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El T-MEC está a días de activarse. ¿Qué le espera a México con el tratado?

Aunque se espera que impulse la inversión en plena crisis económica, el documento podría ser un arma de doble filo para México

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El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entrará en vigor en un par de días, poniendo fin a un prolongado y escabroso capítulo en la historia de las relaciones comerciales y diplomáticas de México con sus dos vecinos del norte. 

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) publicó este lunes el decreto con el que el T-MEC reemplazará oficialmente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a partir del 1 de julio 

El decreto reitera los objetivos del nuevo tratado, entre los que se cuentan “avanzar el fortalecimiento de sus cercanas relaciones económicas […] mejorar y promover la competitividad de las exportaciones y empresas regionales en los mercados globales [y] establecer un marco legal y comercial claro, transparente y predecible para la planificación de negocios que apoye una mayor expansión del comercio y la inversión”. 

 

Un salvavidas en medio de la tormenta 

La activación del T-MEC llega en un momento oportuno para los tres países firmantes. Los tres navegan una de las peores crisis económicas que se han padecido a nivel global en el último siglo, uno de los muchos efectos de la pandemia del coronavirus. La producción se encuentra en niveles bajísimos, el empleo se recupera gradualmente de una herida terrible y apenas se está calculando el efecto de la crisis sobre los sectores exportadores de cada país. 

Con el nuevo tratado, los tres países esperan que la confianza empresarial se recupere con mayor velocidad, el flujo de inversión llegue más pronto y las fábricas produzcan y exporten a un ritmo que permite levantar con mayor prontitud sus respectivas economías. 

“Aunque parezca lejano nos va ayudar mucho en la reactivación.  No hemos dejado de trabajar; estamos listos para que el 1 de julio arranque el T-MEC y nos dé certidumbre”, declaró a mediados de junio la secretaria de Economía de México, Graciela Márquez Colín. 

Según datos a mayo publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México (Banxico), tanto las importaciones como las exportaciones del país sufrieron un descenso histórico durante el mes. 

 

Un arma de doble filo 

A pesar del optimismo, la tinta seca y firmada del T-MEC representa un arma de doble filo para México. El país tendrá que lidiar con normas más estrictas, sobre todo en materia laboral, y se expone a las sanciones que puedan resultar de controversias promovidas por sus socios. 

En Estados Unidos, el terreno ya se prepara para tales controversias. El representante comercial de EU, Robert Lighthizer, comentó este mismo mes ante el Congreso de su país que “esperamos iniciar acciones tan pronto como pensemos que hay una violación”, esto en referencia a los mecanismos de acción de respuesta rápida en caso de que haya infracciones al capítulo laboral del tratado. 

En esa misma comparecencia, Lighthizer comentó que “una de las razones por las que abogué por que se implementarlo [el tratado] el 1 de julio fue para comenzar a aplicar estos compromisos”. 

Días después, el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, hizo eco de esos comentarios, subrayando la disposición de los estadounidenses de entrar en controversias con sus contrapartes mexicanos cuanto antes, sobre todo si de asuntos laborales se trata. 

“México hizo su propio cambio laboral doméstico […] Vamos a ver cómo va esa implementación […] Nosotros ahora vamos a estar muy pendientes de eso porque México ahora tiene sus compromisos internacionales”, comentó Landau en un seminario virtual con representantes del sector empresarial en México. 

Hay otros temas en los que a México tendrá que cuidar el cumplimiento de sus compromisos. Tal es el caso de la aprobación e importación de productos agrícolas biotecnológicos. 

“México no ha aprobado ningún producto biotecnológico en los últimos dos años. Nuestra opinión es que eso no va […] Creo que la única manera en la que cambiaremos eso será, primero, a través de consultas, y luego mediante acciones. Personalmente pienso que esta será una de esas cuestiones en las que tendremos que presentar una disputa entre estados”, dijo el representante comercial y principal negociador del tratado para EU. 

Aunque este lunes se decretó que el T-MEC reemplace al TLCAN el 1 de julio, en México todavía quedan pendientes algunas formalidades. Tanto el Senado como la Cámara de Diputados tendrán que efectuar los cambios necesarios a la ley vigente para emparejarla con lo establecido en el tratado. Tendrán un período extraordinario esta semana para sesionar y aprobar los cambios a paso redoblado. 

 

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cach 

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