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Economía

Empresas privadas se sienten “hostigadas” por Sener con la cancelación de permisos

Falta diálogo entre gobierno y empresas para aclarar dudas; rescate de Pemex cuesta a privados y a finanzas públicas

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Destituyen e inhabilitan a director de Pemex Exploración y Producción

Un ambiente de “hostigamiento”, “incertidumbre” y extrema cautela es el que viven actualmente las empresas privadas del sector hidrocarburos que participan en el mercado mexicano, a causa de las medidas que ha tomado la Secretaría de Energía (Sener) para cancelar permisos y contratos.

La Sener ha tratado de “poner orden a un mercado desordenado”, explica Arturo Carranza Guereca, director de proyectos de energía de Akza Consultores. Sin embargo, “me parece que la autoridad ha dado un manotazo en la mesa y no ha instrumentado las medidas a partir del diálogo, a partir del razonamiento y la interlocución”, agrega el experto.

Esta semana, la Sener canceló cinco permisos a la compañía Trafigura y tres a la empresa Windstar Energy Resources, para importar gasolinas, turbosinas y otros derivados de petróleo. Pero en los meses previos, otras empresas también han sido objeto de suspensiones y cancelaciones.

El argumento de la autoridad es que en el sexenio pasado se otorgaron contratos a empresas petroleras privadas para explorar y producir hidrocarburos, los cuales no se han materializado en inversiones reales, recuerda en entrevista Carranza Guereca.

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Otro motivo es que varias empresas privadas, nacionales y extranjeras, recibieron permisos para importar y construir terminales de almacenamiento y transporte de combustibles, los cuales no se han ejecutado en la práctica. Pero además “muchas empresas que participan en el mercado de combustibles no acreditan la procedencia legítima de lo que importan al país”, refiere el experto.

Sin embargo, “esta política rigurosa afecta a los particulares, ya que los particulares se han sentido hostigados, no han recibido con buenos ojos estas medidas, sobre todo por la forma como se han aplicado”, agrega Arturo Carranza.

En este sentido, ante las afectaciones de las que han sido objeto los inversionistas, “las cosas no pintan bien para el ambiente de la inversión”, reconoce el experto y advierte  que, entre los participantes del sector, se vive un momento de “mucha cautela e incertidumbre”.

Las disposiciones de Sener no ayudan a los esfuerzos de las autoridades para impulsar la producción petrolera ni para garantizar la autosuficiencia de México en materia de combustibles, sobre todo si se toman en consideración los problemas financieros y operativos de Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa preponderante del mercado nacional de hidrocarburos.

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“Lo que necesita el sector energético de cara a los próximos tres años es aplicar inversiones, apoyarlas de manera decidida”, agrega el experto.

En su análisis sobre la política energética de la presente administración, Arturo Carranza destaca que la delicada situación de Pemex –la petrolera más endeudada del mundo con pasivos por 115,000 millones de dólares (mdd)— constituye uno de los grandes desafíos a vencer en el país para reforzar la producción de hidrocarburos y el abasto suficiente de combustibles, entre otros derivados.

El especialista comenta que, además de la deuda financiera, el régimen fiscal de Pemex “limita las operaciones de la empresa en la generación de flujos de efectivo y no le permite invertir en exploración y producción”.

Lo anterior, sin olvidar el deterioro de las plantas y activos que componen a la empresa productiva del Estado, debido a una “histórica falta de inversión” en modernización y mantenimiento de instalaciones de producción, refinación, almacenamiento y transporte, entre otras.

Un rescate costoso para las finanzas públicas

Arturo Carranza admite que la deuda financiera de Pemex se arrastra desde varios años atrás, ya que en 2012 era de 64,000 mdd, pero al cierre de la administración pasada se elevó a un monto de 100,000 mdd, lo que se explica por “la crisis de 2008, la caída de los precios del petróleo en 2014 y 2015 y por la forma como se administró Pemex en el gobierno anterior”.

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Sin embargo, cuando el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador tomó en sus manos las riendas del país, la forma como se ha enfrentado la situación de Pemex y la política económica ha descansado en el gobierno, que se ha esforzado en apoyar financieramente a la empresa y en garantizar la preeminencia de Pemex en el mercado nacional, por encima de las compañías privadas.

“La acciones que ha tomado este gobierno para enfrentar la deuda de Pemex tienen que ver con la capitalización directa del gobierno con respecto al pago de vencimientos de la compañía y la absorción del pago de intereses de la deuda”, comenta Arturo Carranza.

Otra posibilidad es que el gobierno utilice los Derechos Especiales de Giro (DEG), activos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) transfirió hace unas semanas al Banco de México (Banxico), para enfrentar próximos vencimientos de pagos de Pemex.

Arturo Carranza expuso que, si bien López Obrador y la Sener han sido consistentes con su intención de fortalecer a Pemex como la punta de lanza de la política energética actual, la consecuencia es que esta situación compromete las inversiones de las empresas privadas que ya no pueden competir en el mercado nacional.

“El mayor apoyo a Pemex también empieza a levantar las alertas respecto a que esto pueda debilitar a las finanzas públicas, ya que se pueden descuidar otras área de la administración pública”, concluye Arturo Carranza.

GC

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Marco Mares
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