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Falleció Mario Molina, premio Nobel de Química en 1995

Las investigaciones del científico sobre la capa de ozono hicieron consciencia acerca del impacto de la actividad humana en el planeta

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Mario Molina / Foto: tomada de http://centromariomolina.org/

El mexicano Mario Molina Pasquel Henríquez, científico y académico que ganó el premio Nobel de Química en 1995, falleció hoy a los 77 años de edad.

El Centro Mario Molina para Estudios Estratégicos sobre Energía y Medio Ambiente, con sede en la Ciudad de México, confirmó oficialmente el hecho, a través de un comunicado, sin precisar las causas de la muerte.

“Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento del Dr. José Mario Molina Pasquel Henríquez acaecido el día de hoy en la Ciudad de México. Su esposa, sus hijos y sus hermanos agradecen las muestras de cariño y pensamientos en estos difíciles momentos”, refiere el texto.

“El Dr. Mario Molina parte siendo un mexicano ejemplar que dedicó su vida a investigar y a trabajar en favor de proteger nuestro medio ambiente. Será siempre recordado con orgullo y agradecimiento”, refirió el documento.

Mario Molina estudió Química en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la década de 1960 y posteriormente hizo estudios en la Universidad de Friburgo, en Alemania, y más adelante en la Universidad de California en Berkeley, en Estados Unidos, en donde hizo un posgrado en físico-química.

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Fue en esa universidad donde conoció al investigador Frank Sherwood Rowland, con quien en la década de 1970 realizó estudios sobre los clorofluorocarbones (CFC), sustancias químicas industriales que se acumulan en la atmósfera. Por estos trabajos, ambos investigadores publicaron un artículo en el que explican el daño que los CFC causan a la capa de ozono de la atmósfera.

Como se sabe, la capa de ozono constituye una especie de filtro natural que frena el paso de los rayos ultravioleta del sol hacia el planeta, los cuales pueden provocar graves consecuencias como el cáncer de piel.

Las aportaciones científicas de Mario Molina sirvieron como antecedente para el Protocolo de Montreal de las Naciones Unidas, un acuerdo ambiental internacional encaminado a proteger la capa de ozono de la tierra.

Por su continuo trabajo para conocer más de los CFC y su interacción con la atmósfera, Mario Molina recibió el premio Nobel de Química en 1995, junto con el norteamericano Frank Sherwood Rowland y el holandés Paul Crutzen.

Antonio Lazcano, profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM, definió en una entrevista de radio a Mario Molina como un “científico de primer orden”, ya que “su trabajo es una demostración del impacto que tiene la actividad humana e industrial en el planea, una llamada de atención en el sentido de que no podemos seguir con un estilo de vida que lastime al planeta”.

Varios personajes de la política, la academia y de la cultura expresaron sus condolencias por el fallecimiento del científico mexicano, entre ellos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien publicó un mensaje a través de su cuenta de Twitter.

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Marco Mares
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